Bajo las lilas

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 337 (84193 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 4 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Louisa M. Alcott
BAJO LAS LILAS

CAPITULO 1

LA avenida de los olmos estaba cubierta de malezas, el gran portón nunca se abría, y la vieja casona permanecía cerrada desde hacía varios años. No obstante, se escuchaban voces por ese lugar, y las lilas, inclinándose sobre el alto muro parecían decir: "¡Qué interesantes secretos podríamos revelar si quisiésemos!...", en tanto que del otrolado del portón, una caléndula procuraba alcanzar el ojo de la cerradura para espiar lo que ocurría en el interior.
Si por arte de magia hubiera crecido de súbito y mirado dentro cierto día de junio, habría visto un cuadro extraño pero encantador. Evidentemente, alguien iba a dar allí una fiesta.
Un ancho sendero de lajas color gris oscuro bordeado de arbustos que se unían formando unabóveda verde iba del portón hacia el "porch". Flores silvestres y malezas salvajes crecían por doquier cubriendo todo con un hermosísimo manto. Un tablón sostenido por dos troncos que estaba en medio del sendero se hallaba cubierto por un descolorido y gastado chal, encima del cual había sido dispuesto, muy elegantemente, un diminuto juego de té. A decir verdad, la tetera había perdido su pico, lalechera su asa, –y el azucarero su tapa, y en cuanto a las tazas y los 'platos, todos se hallaban más o menos deteriorados; pero la gente bien educada no toma en cuenta esas insignificancias y sólo gente bien educada había sido invitada a la fiesta.
A cada lado del "porch" había un asiento, y quien hubiera atisbado curiosamente a través de la cerradura del mencionado portón, habría sorprendido unespectáculo extraordinario. Sobre el asiento izquierdo se veían siete muñecasy seis sobre el derecho, y en tal estado se encontraban casi todas ellas –la que no tenía un brazo de menos mostraba la cara o el vestido lleno de manchas –que cualquiera hubiese podido pensar que se trataba de un hospital de muñecas y que las pacientes aguardaban la hora del té. Grave error, pues si el viento hubieralevantado el cobertor que las tapaba, se habría observado que todas estaban completamente vestidas y que tan solo reposaban hasta que la fiesta comenzase.
Otro detalle que habría asombrado a quien no conociese las costumbres de estas criaturas, era el aspecto que ofrecía una decimocuarta muñeca con cabeza de chino que atada por el cuello pendía del herrumbrado llamador de la puerta. Un racimo delilas blancas y otro de lilas rojas se inclinaban hacia ella; un vestido de color amarillo adornado con un festón de franela roja envolvía su cuerpo; una guía de pequeñas flores coronaba sus lustrosos bucles, y sus piececitos calzaban un par de botas azules. Una sensación de sorpresa y angustia habría estremecido a quienquiera que presenciase esa escena, porque ¡oh!, ¿por qué habían colgado a esahermosa muñequita delante de los ojos de sus trece hermanas? ¿Era acaso una criminal cuyo castigo observaban las demás con mudo horror? ¿O era un ídolo al cual adoraban con humilde devoción? Ni una cosa ni la otra, amigos míos. La pequeña Belinda ocupaba, o mejor dicho, colgaba del puesto de honor porque se festejaba su séptimo aniversario y tan magno acontecimiento iba a ser celebrado con una granfiesta.
Era evidente que solo se aguardaba una señal para dar comienzo a la celebración, mas tan perfecta era la educación de las muñecas que ni uno de los veintisiete ojos (Hans, el holandés, ha. bía perdido el derecho) miro en dirección a la mesa o parpadeo ligeramente mientras permanecían en perfecto orden observando a Belinda con muda admiración. Ésta, incapaz de dominar la alegría y elorgullo que henchía su pecho de aserrín amenazando hacer saltar las puntadas, daba pequeños saltos al compás del viento que movía su falda amarilla e imitaba un paso de baile golpeando con sus botitas contra la puerta. Parecía que no le resultaba doloroso estar colgada, pues sonreía alegremente como si la cinta roja que tenía atada al cuello no le molestara lo más mínimo. En consecuencia, ¿quién...
tracking img