Caso patiño-borbon

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Atenor Patiño era uno de los hombres más ricos del mundo, heredero de una fortuna legendaria en Bolivia. Su familia había sufragado golpes de Estado contra los dignatarios más altos de su país y había financiado la larga y sangrienta guerra del Chaco contra los ejércitos de Paraguay. La revolución de 1952 nacionalizó las minas de estaño que sustentaban su riqueza, pero ya para entonces erapresidente de Thailand Tin Mines y British American Tin Mines. Fue diplomático en Madrid, París y Londres, y más tarde en México, aunque ya sin el cargo de ministro de Bolivia. Estaba ahí por una razón totalmente distinta.

En 1931 Antenor Patiño había contraído nupcias en Madrid, mediante el régimen de separación de bienes, con María Cristina de Borbón y Bosch-Labrus, emparentada con la familia realde España. Antenor tenía entonces 35 años.1El desenlace de su casamiento por conveniencia, que fue un desastre, sería uno de los episodios más célebres en la historia del derecho internacional privado, al ilustrar a la perfección el problema del conflicto de las jurisdicciones y el conflicto de las leyes, como lo explicaría un libro de texto con estas palabras: “Un boliviano se casa en Madrid conuna española, que se vuelve boliviana por el matrimonio. La pareja vive a veces en Estados Unidos, a veces en Francia. Luego de muchos años de matrimonio, el marido exige el divorcio en Francia: no lo consigue. Entonces lo pide y lo obtiene, a su favor, en México. En fin, la esposa pide la separación de cuerpos en Francia”.2 ¿Cuál era la competencia de los tribunales franceses en los litigiosinternacionales? ¿Y cuál el efecto de los juicios extranjeros en Francia?

A principios de los cuarenta, en Nueva York, donde vivían ambos, María Cristina de Borbón inició un juicio por abandono contra Antenor Patiño que concluyó en un convenio de reconciliación, que incluía una serie de pensiones a su favor, pagaderas en Manhattan. Las pensiones eran exorbitantes: María Cristina, en efecto, recibiómedio millón de dólares de Patiño cuando accedió a reconciliarse con él, en julio de 1944, y la promesa de recibir medio millón más siete años después, en 1951. Pero el matrimonio no tenía ya salvación. Más tarde, al terminar la guerra, Patiño, que retornó a París sin ella, la requirió formalmente a través del Tribunal Civil del Sena. Ella no volvió porque tenía, dijo, un litigio pendiente contraél en las cortes de Nueva York. Entonces Antenor emprendió un juicio de divorcio en Francia.

Pero los años pasaron y el divorcio parecía imposible. Al cabo de una década, sin resultados a la vista, Patiño llegó a México. Algunos pensaban que posiblemente, al reconocer al gobierno de la República Española en el exilio, México, que no tenía relaciones con Francia, estaba en posibilidad deayudar a un hombre que había contraído nupcias en España bajo las leyes de la República. Otros más bien señalaban que el país era entonces un paraíso legal para conseguir el divorcio. El caso es que el presidente Adolfo Ruiz Cortines, le ofreció su apoyo para resolver el asunto de su divorcio, si hacía una buena inversión en México. Antenor Patiño, a pesar de viajar con pasaporte diplomático,estableció así su domicilio conyugal en la capital de México. Ahí, en 1956, empezó la construcción del Hotel María Isabel en el Paseo de la Reforma, y ahí también, más tarde, planeó lo que sería: el Hotel Las Hadas en la costa del Pacífico, junto con el aeropuerto de Manzanillo.

Antenor Patiño acababa de solicitar ese año de 1956 la separación de su esposa, María Cristina de Borbón, ante el JuzgadoSéptimo de lo Civil en la ciudad de México. Los tribunales, al aceptar su solicitud, ignoraron que el matrimonio había sido celebrado en Madrid, entre un boliviano y una española, con domicilio conyugal en París y Nueva York y con juicios de divorcio pendientes en Estados Unidos y Francia.

Entonces María Cristina de Borbón escribió el 3 de febrero de 1957 desde Davos, Suiza, , al presidente Ruiz...
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