Castrati, las voces del cielo

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CAPITULO I

LAS VOCES QUE VENÍAN DEL CIELO

A. Requerimientos del canto en la música barroca

Alrededor del año 1600 la música, tanto en los palacios como en la iglesia, se vio inmersa gradualmente en un nuevo estilo, cada vez más rico, virtuosístico y demandante: el barroco, que alcanzaría su culminación más de cien años después, sobre todo en la obra de Johann Sebastian Bach (1685—1750),quien, por su admirable síntesis del contrapunto y la armonía, y por su decidido apoyo a la afinación bien temperada, afianzó un sistema básico para el desarrollo musical futuro.

El estilo barroco —denominado así por comparación con las perlas de forma irregular— se caracterizó por su abigarramiento y suntuosidad, su gran estilización formal y su exaltación retórica de los afectos o estadosde ánimo, rasgos muy en concordancia con la ideología y el modo de vida de la clase alta en el ancien régime. Las múltiples regulaciones del sistema monárquico-feudal, que sujetaban a la población al capricho del rey y la nobleza, tenían su corolario en las rigurosas reglas del buen gusto y la etiqueta cortesana, con todo su rebuscamiento y artificio (especialmente desde la implantación delabsolutismo en la Francia de Luis XIV). El afán esteticista se extendía a actividades tan diversas como la jardinería, la caza, la equitación, la cetrería, etc. Transformado el entorno social y natural en un enorme escenario, el individuo vivía para admirar y ser admirado; así, por ejemplo, entre más elegante y afectado fuese su vestuario y su lenguaje verbal y corporal, mejor visto era.

Aunqueen algunos casos las obras vocales barrocas puedan parecer relativamente simples, su interpretación no es tan sencilla. Para cumplir cabalmente con las demandas de los compositores, las voces deben poseer, más que una gran extensión hacia el agudo, riqueza de timbre, capacidad para expresar muy diversos sentimientos (affetti) y agilidad para cantar los variados giros melódicos empleados en lasglosas y las gracias. Comparando al cantante con el orador, Pierfrancesco Tosi menciona en su tratado distintos movimientos corporales y efectos vocales asociados al discurso, incluyendo adornos como la messa di voce, las apoyaturas, el trino, el trillo y las glosas de las cadencias (cláusulas).

El canto en la época barroca tuvo principalmente intérpretes masculinos. Aunque en la ópera y la músicade cámara intervinieron mujeres cantantes, predominaban siempre los varones; por su parte las iglesias reclutaron exclusivamente falsetistas y niños para las voces de soprano y alto. A principios del siglo XVI el compositor Niccola Vicentino hizo una primera distinción: denominó sus trabajos corales como a voce piena cuando debían ser interpretados por un coro mixto (con un sol6 como nota másaguda para el soprano, al igual que en Monteverdi) y a voce mutata cuando debían ser cantados sólo por voces masculinas (con un re6 como nota mas alta para el soprano ). Desgraciadamente el resultado sonoro de este tipo de ensambles no era del todo satisfactorio para los compositores; en el caso de los falsetistas, por su timbre poco agradable e inferior al de una soprano femenina, además desus bruscos cambios de color y su limitado rango vocal; en el caso de los niños, primero por su escasa atención al estudio y luego porque, precisamente cuando comenzaban a tomar la música con mayor seriedad, los cambios propios de la pubertad hacían que todo el trabajo anterior se quedara sin rendir el fruto esperado.

En Roma, desafortunadamente, era impensable que las mujeres accedieran a losescenarios o a los coros, a causa del decreto del papa Sixto V, quien comenzó la tradición de excluir a las mujeres del canto en las celebraciones litúrgicas, interpretando a su manera lo escrito por San Pablo: “Como en todas las iglesias de los santos, que las mujeres callen en las reuniones, pues no les está permitido tomar la palabra.” (I Corintios 14:34) “Que las mujeres escuchen la...
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