Cronica la pobre viejecita

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Érase una vez una pobre viejecita sin nadita que comer… ANCIANA VIVE EN LA CASA MÁS PEQUEÑA DE CARTAGENA Por: Cesar Pardo El barrio Simón Bolívar de la ciudad de Cartagena tiene 2 parques comunales, ambos sitios cuentan con canchas de microfutbol y árboles pero hay uno que posee dos elementos muy particulares, el parque que está en la calle principal, en la esquina que mira al occidente estasituada una figura que representa a la virgen del Carmen sobre un altar de cemento rodeado de flores y en la esquina diagonal, en una de las antiguos quioscos que regalaba “El Perro” para la venta de sus chances habita la señora Ana Carmela Díaz Reyes, un cubículo que por sus dimensiones podría fácilmente ser la casa mas pequeña del mundo. La señora Ana Carmela es uno de los casi 600 mil pobresabsolutos que viven en Cartagena, es un fantasma mas en esta ciudad de piedra. Ella llegó procedente de Sincelejo en el año 1965 buscando un mejor futuro para sus hijos y para su matrimonio, pero la desgracia la alcanzó en 1982 cuando su esposo (vendedor ambulante) muere atropellado por un bus, y sus hijos se desentienden de ella; es así como Ana Carmela, sabanera de nacimiento y cartagenera de corazón,recibe un duro golpe de la realidad en la cara, con violencia, con olvido, ese triste olvido que todos los colombianos llevamos dentro. Con 59 años de edad eran muy pocas las oportunidades laborales, por no decir ninguna, eso hace que tome la decisión de vender chance en el año 83, cuando a un año de viudez los ahorros que tenía con su esposo se acabaron. De una casa en el barrio Torices, sitioal que llegó de Sincelejo, se muda a una pieza más económica en Boston, como chancera a veces le iba bien, algunas mal y otras peor. De Boston pasó a Escallonvilla en el 88, con 65 años empezó a perder peso paulatinamente, producto de una mala alimentación, cuando las ventas eran malas le tocaba acostarse sin comer, la única comida fija que tenía era el desayuno, café amargo con pan y un huevofrito.

Después de una época de vacas flacas, en el año 90 consiguió un buen sitio, en esquina, en un quiosquito nuevo que le obsequió Apuestas El Perro para que trabajara en el barrio Simón Bolívar; ahí empezaron dos años de vacas gordas en los que pudo ahorrar de nuevo, debido a que solo habían dos vendedores de chance en el sector, cada uno en un parque. No obstante, el destino le teniareservado otro duro golpe a la señora Ana Carmela, en abril del 93, una noche lluviosa se resbaló en un charco después de cerrar el quiosco y se produjo un esguince en un tobillo, esa noche la lotería Bolívar jugó en 5486 y uno de sus clientes fieles era apostador acérrimo del 486, a causa del accidente no pudo llegar a entregar el dinero de las apuestas hechas en el día, ni reportar sus números; laagencia le dio la espalda y Ana Carmela se vio obligada a pagar el premio de su bolsillo, 980 mil pesos al chance ganador, se fueron de esa forma los dos años de ahorro y le tocó vender todo para completar el capital. Ahora con una pierna chueca, sin televisor, sin nevera, sin cama ni muebles, sin un peso en el bolsillo, solo con unas pocas prendas de vestir, una colchoneta, una mecedora momposinavieja y una silla metálica, la pobre viejecita tocó fondo. A los tres meses, dejo de vender chances, nunca se recuperó de ese golpe del 486 de Bolívar, además estaba muy dolida con la empresa que le dió la espalda ante semejante problema, Ana Carmela comenzó a trabajar en casas del barrio Simón Bolívar haciendo aseo, cocinando y cuidando niños, pero eso no duro mucho, ese tipo de trabajos son muypesados para una mujer de tan avanzada edad; así, cada día más pobre y más vieja y con menos oportunidades para trabajar, cada vez más flaca se muda para el barrio Medellín (aledaño a Simón Bolívar). El quiosquito se vuelve su única entrada, nunca lo entregó por rebeldía, lo arrendaba a un zapatero y con eso subsistía, el cuartucho donde vivía lo pagaba ayudando a lavar y planchar a una vecina que...
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