Cuento el gallo de corral y la veleta (por hans christian andersen )

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  • Publicado : 31 de agosto de 2010
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Éranse una vez dos gallos: uno, en el corral, y el otro, en la cima del techo; los dos eran muy arrogantes y orgullosos.
Pero, ¿cuál era el más útil? Dime tu opinión; de todos modos, nosotros nosquedaremos con la nuestra.
El corral estaba separado de otro por una valla. En el segundo había un basural, y en éste crecía un gran pepino que era consciente de su condición de hijo del estiércol.- No a todo el mundo le es concedido nacer pepino, forzoso es que haya otros seres vivos. Los pollos, los gansos y todo el ganado del corral vecino son también criaturas. Levanto ahora la mirada algallo que se ha posado sobre el borde de la valla, y veo que tiene una significación muy distinta del de la veleta, tan encumbrado, pero que, en cambio, no puede gritar, y mucho menos cantar. No tienegallinas ni polluelos, sólo piensa en sí y solo cría oxidos. El gallo del corral, ¡ése sí que es un gallo! Miradlo cuando anda, ¡qué garbo! Escuchadlo cuando canta, ¡deliciosa música! Donde quieraque esté se oye, ¡vaya corneta! ¡Si salta hacia mi y se me comiera el troncho y todo, seria una muerte tan gloriosa!, - suspiró el pepino.
Aquella noche estalló una terrible tempestad; las gallinas,los polluelos y hasta el propio gallo corrieron al refugio; el viento arrancó la valla que separaba los dos corrales. Volaron las tejas, pero la veleta se mantenía firme, sin girar siquiera; no podíahacerlo, a pesar de que era joven y recién fundida; pero era prudente y reposada como un viejo. No se parecía a las atolondradas avecinas del cielo, gorriones y golondrinas, a las cuales despreciaba(«¡esos pajarillos piadores, menudos y ordinarios!»). Las palomas eran grandes, lustrosas y relucientes como el nácar; tenían algo de veleta, más eran gordas y tontas. Todos sus pensamientos seconcentraban en llenarse el buche - decía la veleta -; y su trato era aburrido, además. También la habían visitado las aves de paso, contándole historias de tierras extrañas, de caravanas aéreas y...
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