Dios redondo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (519 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 12 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
La portada es sugerente. Un hombre calvo que, postrado de hinojos, adora una portería, que da entrada, se ve a lo lejos, a un diminuto balón de futbol. Desde arriba, en el cielo, un rayo de luzalumbra al personaje. Anotar un gol, meter esa pelota a través de la puerta, es el acto más excelso del universo.Ni tanto, pero existe toda una historia que gira alrededor de éste, el más sencillo de losdeportes. Historia completa, con épica y análisis, que debe narrarse y estudiarse. Porque el tiempo es un factor esencial del futbol, y con él todo cuanto acontece en un lapso, un encuadre de 90minutos. Éste es el tema, al fin, de los cronistas —palabra que nombra al narrador de los partidos— de las hazañas y los analistas —Menotti el más grande de ellos— que estudian los movimientos del balón queavalan o frustran los planes del hombre en busca de la lógica de lo que sucede en la cancha. El juego es más que un hecho lúdico un proceso.Para los que aman al futbol, los negados a la objetividad,que necesitan del delirio dominical —o bisemanal- según el caso—, lo aman por razones mayores que la capacidad de generar reflexiones. Es el deporte de la improvisación y de la anticipación. Elbéisbol se rige por parámetros casi precisos. El futbol es otra cosa; ser analista de futbol se asemeja a ser analista político. Ante el televisor, el fanático, y el no tanto, cuando el partido lo amerita,se mesa el pelo y se muerde las uñas, porque desea saber de antemano cómo y dónde terminará la historia, cuál es la intención de los actores, una intención colectiva por antonomasia, pues en lasalineaciones no existe un mariscal sino que los equipos operan como sociedades. El resultado se teje de pequeños actos inopinados. Y es que el futbol exige al jugador lo mismo que al político: ser listo ytener la cabeza fría. Así, cada juego y cada temporada pueden convertirse en una epopeya que el espectador, como el lector, presencia impotente.Pero existe otra arista: la estética. La guerra no...
tracking img