El anillo

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DANIELLE STEEL

El anillo 2 N UE VA F4TANA Ediciones Martínez Roca, S. A. ‘título original: The Ring, publicado por Delacorte Press, New York. 1980 Para Bill, quien me dijo que yo podría. Con amor, d. s. Con especial agradecimiento a: Eva McCorkendale, del consulado alemán en San Francisco, por su paciencia e inapreciable ayuda, No esta permitida la reproducción total o parcial de este libro.Ediciones Martínez Roca, S. A. Traducción de Jordi Arbonés © 1980 by Danielle Steel © 1981, Ediciones Martínez Roca, S. A. Gran Via, 774, 7.° - 08013 Barcelona ISBN 84-270-0683-7 Depósito legal: B. 37979 - 1987 Impreso por Diagráfic, 5. A. - Constitució, 19 08014 Barcelona Impreso en España — Printed in Spain

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Libro primero Kassandra

KASSANDRA Capitulo 1KASSANDRA VON GOTFHARD estaba tranquilamente sentada en la orilla del lago en el parque de Charlottenburger, contemplando cómo los rizos del agua se alejaban. Con lentitud del sitio donde había caído el guijarro que acababa de arrojar. Los largos y gráciles dedos sostenían otra piedrecilla lisa, parecieron vacilar un instante y luego la lanzaron también hacia el agua, a la buena de Dios. Era uncálido y soleado día de fines de verano, y los cabellos de ella, de un dorado pajizo, caían en una pronunciada y suave onda sobre los hombros, sujetos por una peineta de marfil que los mantenía apartados de su rostro. La línea que dibujaba la peineta en los tersos cabellos dorados era tan perfecta y graciosa como las facciones de la joven. Sus ojos eran enormes y almendrados, del mismo azul intensoque teñía el lecho de flores que se extendía a sus espaldas. Eran ojos que prometían risas, y al mismo tiempo insinuaban que podían ofrecer ternura; eran ojos capaces de acariciar e importunar, para luego volverse meditabundos, como si se sumieran en un sueño remoto tan alejado del presente como el Charlottenburger Schloss, en la otra orilla del lago, se hallaba distante de la bulliciosa ciudad.El viejo castillo parecía contemplarla desde su intemporalidad, como si la joven perteneciera más bien a su época y no a la actual. Sentada sobre el césped en la orilla del lago. Kassandra parecía La figura femenina extraída de un cuadro o de un sueño. Sus delicadas manos palpaban suavemente la hierba en busca de otro guijarro para arrojarlo al lago. Allí cerca, los patos se metían en el aguamientras dos niños batían palmas con alborozo. Kassandra les observaba y pareció escrutar sus caritas durante un largo rato, mientras los pequeños reían y se alejaban corriendo. — ¿En qué estabas pensando? La voz que sonó a su lado la sacó de su ensueño, y ella se volvió esbozando una lenta sonrisa. —En nada. La sonrisa se ensanchó al tiempo que la joven le tendía la mano, y el anillo con sello cuajadode diamantes y de complicado diseño que lucía en ella refulgió bajo los rayos del sol. Pero el joven no lo advirtió. Las joyas que Kassandra llevaba no significaban nada para él. Era Kassandra quien le intrigaba, quien parecía guardar celosamente el misterio de la vida y de la belleza. Aquella mujer era como un interrogante cuya respuesta él nunca conocería, una ofrenda que jamás llegaría aposeer completamente. Se habían conocido el invierno anterior, en una fiesta con la que se celebraba la aparición del segundo libro de él, Der. Kuss. Con su estilo franco y directo, causó conmoción en toda Alemania durante un tiempo, pero a pesar de todo el libro fue más aclamado que el primero. La narración denotaba una honda sensibilidad y poseía una profunda carga erótica, y su lugar en el pináculodel movimiento literario contemporáneo de Akmania parecía asegurado. Era un autor polémico, moderno, a veces ofensivo, pero sobre todo poseía también un gran talento. A los treinta y tres años, Dolff Sterne había alcanzado la cima. Y entonces había visto materializarse su sueño. La belleza de Kassandra le dejó sin aliento la noche que se conocieron. Había oído hablar de ella, pues en Berlín...
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