El imaginero andrés cansino en el 375 aniversario de su muerte

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  • Publicado : 30 de agosto de 2012
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EL IMAGINERO ANDRÉS CANSINO EN EL 375 ANIVERSARIO DE SU MUERTE

En el ocaso de la Sevilla imperial, puerto y puerta de las Américas, vio la luz, hace ahora 375 años, un imaginero al que la muerte frustró, posiblemente, una dilatada carrera. Andrés Cansino nació en el año 1636, reinaba en las Españas el muy cristianísimo Felipe IV (1621-1665) y gobernaba el Estado el poderoso y odiadoConde-duque de Olivares. El país estaba inmerso en la denominada “guerra de los treinta años”, contienda que no sólo mermó la maltrecha economía de un país, sino que el fin de la misma (“Paz de Westfalia”) supuso el ocaso definitivo de la hegemonía de España en Europa. Por si esto fuera poco, en el año 1649 una epidemia de peste bubónica asoló la ciudad, una ciudad maltratada por el Guadalquivir, río quela primavera de aquel año se había desbordado como consecuencia de las continuas lluvias. Esto provocaba que parte de la urbe únicamente se pudiera transitar en barco. La enfermedad se cebó sobre una ciudad desabastecida, en la que los precios se incrementaron y las clases más populares padecieron hambre, por lo que la cruenta enfermedad se cebó en este grupo de personas subalimentadas. En lacatástrofe murieron unas sesenta mil personas, una de ellas el imaginero Juan Martínez Montañés, por lo que, en palabras de Ortiz de Zúñiga, la ciudad quedó “con gran menoscabo de vecindad, si no sola, muy desacompañada”. Es en este nefasto año, siendo aún un niño (no contaba más que trece o catorce años), el joven Andrés entró como aprendiz en el taller del imaginero flamenco José de Arce[1], quetenía su taller en la calle del Aire. En el momento en el que Cansino entra a formar parte del taller, el maestro está en plena madurez creativa. No podemos olvidar que es el introductor de la escultura barroca italiana en la escuela sevillana, de ahí su importancia. Hacia 1655, cuando contaba con diecinueve años, tras aprobar el pertinente examen del gremio, el ya maestro Cansino, instaló su talleren la calle de los Colcheros, actual Tetuán. Curiosamente, en este mismo año y en esta misma calle instaló Pedro Roldán (1624-1699) su taller. A los veintidós años, en 1658, contrajo matrimonio con Teresa de León, de veinte años, en la iglesia de Omnium Sanctorum siendo testigo del enlace matrimonial, entre otros, Pedro Roldán, por lo que nos hace pensar que entre ambos había, además de vecindad,buena amistad. Tal vez ésta le abrió las puertas para poder ingresar en 1663 en la Academia de Arte que tres años antes había fundado Bartolomé Esteban Murillo y en la que desde un principio Roldán ejerció como profesor de dibujo escultórico.
Cansino murió a temprana edad, a los treinta y cuatro años, de ahí que su producción, además de ser escasa, sea poco conocida. Dejó viuda con treinta ydos años y tres huérfanos: Carlos, Juana y Francisca, no contando el mayor con más de once años de edad. No sabemos realmente el motivo de su muerte, lo poco que sabemos lo refleja su testamento. Así el 25 de octubre de 1670, sintiéndose gravemente enfermo, testó, ante el escribano público de Sevilla, Martín de Andújar, muriendo días después. Una muerte tan temprana y en tan rápida nos hace pensar,entre otras muchas cosas, en un duelo, uno de tantos en la época. Fue enterrado en la iglesia de la Magdalena, tal y como estipuló en sus últimas voluntades: “ mando que mi cuerpo sea sepultado en la Iglesia Parroquial de la Magdalena de esta ciudad, y el día de mi entierro se dirá y si no el siguiente se diga por mi anima una misa de Réquiem cantada o ofrenda como es costumbre y elacompañamiento de mi entierro, remito al parecer de mis albaceas”, Don Pedro Díaz Guillén, su cuñado; Andrés Montero y su esposa doña Teresa de León. A este respecto hemos de decir que era costumbre que plañideras y pobres acompañaran al difunto hasta la Iglesia, en compensación éstos recibían una limosna que muchas veces queda recogida en los testamentos. Por otra parte ordena que se le de a las cofradías...
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