El ministerio de lector

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 17 (4215 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 2 de enero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Aldazábal, José – “Ministerio de Laicos”
C.P.Litúrgica de Barcelona – 3º Ed. 1993

EL LECTOR

Uno de los ministerios litúrgicos más importantes que se puede ejercitar en la celebración es el de proclamar las lecturas.
Junto con el salmista y el predicador de la homilía, el lector ayuda a la comunidad cristiana a escuchar en las mejores condiciones posibles la Palabra de Diosy a acogerla como dicha hoy y aquí para cada uno de los creyentes.

Leer bien no es fácil

No es fácil leer bien.
Leer bien es re-crear, dar vida a un texto, dar voz a un autor. Es transmitir a la comunidad de los fieles lo que Dios le quiere decir hoy, aunque el texto pertenezca a libros antiguos. Leer es pronunciar palabras, pero sobre todo decir un mensaje vivo.En gran medida depende del lector el que los oyentes se den por enterados y se dejen interpelar por el Dios que les habla. No se trata sólo de que todos oigan. Además deben entender lo que oyen. Más aún, deben poder captar el sentido del mensaje, de modo que produzca como un eco en ellos y se sientan movidos, por el mismo modo de proclamar la Palabra, a responderle que sí.
El texto a veceses difícil. Las motivaciones y la preparación de los presentes no siempre son los mejores. Si además el lector cae en los defectos corrientes de este ministerio –precipitación, mala pronunciación, fraseo inexacto, tono desmayado o empalagoso, mal uso de los micrófonos- se corre el peligro de que la solemnemente llamada “Celebración de la Palabra” sea un momento poco menos que rutinario e inútildentro de la Eucaristía.
Más que leer se trata de proclamar expresivamente la Palabra. Pro-clamar es pronunciar, promulgar delante de una asamblea que escucha. No es mera lectura personal, o información, o clase. Es un ministerio que se realiza dentro de una celebración, y el mismo hecho de leer en público para esta comunidad de creyentes es todo un gesto de culto, un servicio litúrgico,realizado con fe y desde la fe.

Mediadores, no protagonistas

Una de las primeras condiciones de un buen lector es que recuerde que en este ministerio él es simplemente -y nada menos- un mediador entre el Dios que dirige su Palabra y la comunidad cristiana que la escucha y la hace suya.
Lo que él transmite a sus hermanos no es palabra suya ni tampoco de la Iglesia, sino de Dios. Elno lee para sí. Está ejercitando un servicio para la comunidad, pero de parte de Dios. Dios se comunica ahora, no a través de revelaciones y de ángeles, sino por el ministerio concreto de unas personas llamadas lectores o lectoras. Por medio de ellas se hace realidad viva la Palabra y se “encarna” el mensaje. Lo que está escrito en los libros, por sagrados que sean, es “letra impresa”, quetomará vida a través de su voz y de su actitud comunicativa. Entonces, lo escrito se convierte en acontecimiento vivo y salvador, vez por vez.
El lector es el último eslabón en la cadena transmisora: el profeta o el apóstol hablaron hace siglos, sus palabras quedaron fijadas en le libro inspirado, otros las han traducido y preparado para la celebración, y ahora este lector concreto es el que lasproclama a esta comunidad. Por muy sublime que sea la teología de Isaías o de Pablo o de Juan, si el lector no la comunica expresivamente o si el micrófono no funciona, será difícil que se realice ese diálogo viviente entre Dios y su comunidad.

Quién hace de lector

a) “Según la tradición, la lectura no es oficio presidencial, sino ministerial” (cfr. IGMR 34). En principio no debería ser elpresidente el que proclamara las lecturas en la celebración. Sólo en los casos en que no haya ningún otro que pueda hacerlo.
También por tradición, el Evangelio se ha reservado a los ministros ordenados. Su configuración especial a Cristo, por el sacramento del orden, explica que se les encomiende la proclamación de la que es, de modo especial, Palabra de Cristo.
Las demás lecturas las han...
tracking img