El pachuco y otros extremos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 22 (5389 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL PACHUGO Y OTROS EXTREMOS
El descubrimiento de nosotros mismos se manifiesta como un sabernos solos, casi siempre ocurre en la adolescencia, momento en el que nuestra existencia se revela como algo particular, intransferible y precioso. Es cierto que apenas nacemos nos sentimos solos; pero niños y adultos pueden trascender su soledad y olvidarse de sí mismos a través del juego o trabajo.En cambio, el adolescente que no es niño ni adulto, queda suspenso un instante ante la infinita riqueza del mundo, y reflexiona como cual persona se inclina sobre el lago y ve lentamente en el fondo del agua su reflejo - ¿Sera ese rostro realmente el mío? – Se transforma en problema y pregunta, en conciencia interrogante.
A los pueblos en trance de crecimiento les ocurre algo parecido, lasinterrogantes que se le manifiestan y responde muchas veces son desmentidas por el paso del tiempo, su intelecto solo es un complejo de reacciones ante un estimulo dado, ya que en otras circunstancias, las respuestas pueden variar y con ellas el carácter nacional, que se pretendía inmutable. No importa pues que estas respuestas luego sean corregidas por la historia; también el adolescente ignora lasfuturas transformaciones de ese rostro que ve en el agua.
En lugar de interrogarnos a nosotros mismos sobre lo que somos, ¿no sería mejor crear?, lo que nos puede distinguir de otros pueblos no es el siempre dudoso origen de nuestro carácter – fruto, tal vez, de las circunstancias siempre cambiantes-, sino el de nuestras creaciones. Pensaba que una obra de arte o una acción concreta definen masal mexicano que la más penetrante de las descripciones, pero mi pregunta solo era un pretexto de mi miedo a enfrentarme con la realidad.
Si el adolescente se olvida de sí mismo, apenas lo consigue y deja de serlo, nosotros no podemos sustraernos a la necesidad de interrogarnos y contemplarnos. Es natural que después de la Revolución, el mexicano se recoja en sí mismo y, por un momento, secontemple. Nuevas circunstancias tal vez produzcan reacciones nuevas.
No toda la población que habita nuestro país es objeto de mis reflexiones, sino un grupo concreto, constituido por esos que, por razones diversas, tiene conciencia de su ser, esta mayoría que posee conciencia de sí no constituye una clase inmóvil o cerrada. No solamente es la única activa –frente a la inercia indo española delresto—sino que cada día modela más el país a su imagen. Y crece, conquista México. Todos pueden llegar a sentirse mexicanos. Basta, por ejemplo, con que cualquiera cruce la frontera. Recuerdo que cada vez que me inclinaba sobre la vida norteamericana, deseoso que encontrarle sentido, me encontraba con mi imagen interrogante. Por eso al intentar explicarme algunos de los rasgos del mexicanode nuestros días, principio con estos para quienes serlo es un problema de verdad vital, un problema de vida o muerte.
En los Ángeles, ciudad habitada por más de un millón de personas de origen mexicano, a primera vista sorprende al viajero la atmosfera vagamente mexicana de la ciudad, imposible de apresar con palabras o conceptos. Esta mexicanidad flota en el aire, no se mezcla ni se funde conel otro mundo hecho de precisión y eficacia. Se arrastra, se pliega, se contrae, duerme, sueña, hermosura harapienta. Flota: no acaba de ser, no acaba, no acaba de desaparecer.
Algo semejante ocurre con los mexicanos que uno encuentra en las calles de esta ciudad. Aunque tengan muchos años de vivir allí nadie los confundiría con norteamericanos auténticos. Tienen un aire furtivo e inquieto,de seres que se disfrazan, son como un péndulo que oscila con violencia y sin compas. Esta ausencia de espíritu ha engendrado a lo que se le suele llamar “El Pachuco”, estas bandas de jóvenes generalmente de origen mexicano se singularizan por su vestimenta, conducta y lenguaje. El “pachuco” no quiere volver a su origen mexicano; tampoco – al menos en apariencia – desea fundirse en la vida...
tracking img