El reñidero sergio de cecco – hombre de la esquina rosada borges

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1257 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 23 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
El reñidero Sergio De Cecco – Hombre de la esquina rosada Borges
Jorge Luis Borges fue quien descubrió en el orillero porteño un personaje representativo de Buenos Aires. Lo perfila en Leyenda Policial (considerada por Ana María Barrenenchea como un borrador del cuento “Hombre de la esquina rosada”), Samuel Eichlbaum lo lleva al teatro en Un guapo del 900 y De Cecco lo muestra desde sucomplejo mundo interior en El reñidero.
La propuesta parte de abordar los puntos clave en la construcción del personaje, el orillero porteño, en dos obras, un cuento y una obra de teatro, y su proyección en el texto cinematográfico.
En el comienzo de El reñidero aparece un ejemplo contundente de una de las operaciones semióticas que logran la traducción de un texto a otro : la condensación.Como soporte de la presentación y a través de la sobreimpresión de los nombres de los responsables aparece una escena de duelo a cuchillo, interrumpida en un corte de planos superpuestos, en el que se reconoce a Pancho Morales como uno de los dos batientes que recibe la herida fatal. Esta escena introductoria se convierte en referencia casi obligada de los silencios que posteriormente eluden lamuerte del caudillo. Esa ausencia de palabras se ve ampliada desde el lugar, la casa de Palermo, ámbito sin palabras, hasta en la elección de la música monótona que acompaña el recorrido de la cámara. Los diálogos parecen acortarse. La cámara al posarse en los gestos de los personajes, sobre todo en los del personaje de Elena, quien toma sobre sí, no sólo la muerte, sino también la personade su padre, contribuye a la brevedad de los diálogos en pos de la simplificación de la intención comunicativa de la cámara.
Los racontos, juegos que le son más útiles al juego escénico que al fílmico, aparecen en la película concretados en la inmovilidad de la imagen y en la oposición de las mismas. Las miradas desorbitadas, los gestos lentos, los cuerpos tensos, los silencios acompañados deexpresiones rígidas muestran en el caso de Elena, figura que reencarna a Pancho Morales, la adhesión incondicional a los valores de su padre, a su época, a su destino infausto , que la muestran con el odio y la sed de venganza que la consumirá.
Pancho Morales encarna el mito del guapo y aparece vivo en los racontos y en relación con el personaje de Elena, quien aparece con parlamentossueltos creadores de tensión , inconclusos, que sugieren un tipo de vida, el de los malevos. Orestes parece ser la representación de un cambio de perspectiva social, la desmitificación del guapo. Está atado a su padre, pero no convencido que lo está. Así la figura de Pancho Morales se presenta en situaciones donde no se juega por honor, sino por conveniencia. Los racontos ,a medida que avanza eltiempo, se hacen mas frecuentes, como en la obra de teatro, para en cierto modo desmitificar la figura del padre, que en el principio aparecían como enmarcadores de la actitud viril de Pancho Morales.
El lector sigue la trayectoria del malevo en el personaje de Elena donde se ha reencarnado, por tramos manejables y, en cambio, el espectador asiste a las representaciones en un plano configuradocon pasajes seleccionados que conducen a un mismo final.
En el prólogo a la primera edición de Historia Universal de la Infamia, Borges, refiriéndose concretamente a Hombre de la esquina rosada enuncia : “la reducción de la vida entera de un hombre a dos o tres escenas”. En esa historia, las elisiones y hiatos diegéticos, involucran fuertemente al orden enunciativo, remiten a los personajes,alcanzan a la figura del narrador y comprometen la relación de aquella con la del narratario. El recurso se hace presente en dos ocasiones: en el inicio del texto y cuando la trama narrativa llega al punto en que, una vez desmentida la fama de valiente de Rosendo Juárez, el Pegador, y afirmado el coraje de Francisco Real, su desafiante, éste, con la Lujanera como premio, camina, alejándose...
tracking img