El testamento maya

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  • Publicado : 5 de marzo de 2012
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EL TESTAMENTO MAYA

Estoy de pie ante el amplio lienzo, compartiendo el sentimiento de soledad que sin duda experimentó su creador hace miles de años. Tengo ante mí las respuestas a los acertijos, unos acertijos que posiblemente determinen en última instancia si nuestra especie ha de vivir o morir. El futuro de la especie humana; ¿existe algo más importante que eso? Y en cambio yo estoy aquísolo, mi pesquisa me condena a este purgatorio de roca y arena mientras busco la comunión con el pasado a fin de comprender el peligro que nos aguarda.

Los años se han cobrado su precio. En qué lamentable criatura me he convertido. En otro tiempo fui un arqueólogo de renombre, y ahora soy el hazmerreír de mis colegas. Marido, amante; ésos no son sino recuerdos lejanos. ¿Padre? Apenas. Más bienun torturado mentor, una miserable bestia de carga que mi hijo ha de llevar de la mano. A cada paso que doy por este desierto de piedras se resienten mis huesos doloridos, mientras los pensamientos trabados en mi cerebro para siempre repiten una y otra vez el enloquecedor mantra de la condenación. ¿Qué poder superior ha escogido torturar a mi familia, habiendo tantas otras? ¿Por qué nosotroshemos sido agraciados con ojos capaces de ver las señales anunciadoras de la muerte mientras que otros avanzan a trompicones como si estuvieran ciegos?

¿Estoy loco? Esa idea no me abandona nunca. Con cada nuevo amanecer he de obligarme a mí mismo a leer de nuevo los puntos más destacados de mis crónicas, aunque sólo sea para recordarme que soy, por encima de todo, un científico, y no sólo uncientífico, sino también un arqueólogo, un buscador del pasado de la humanidad, un buscador de la verdad.

Pero ¿de qué sirve la verdad si no se puede aceptar? Para mis colegas, sin duda alguna, yo me asemejo al idiota del pueblo, advirtiendo a gritos de la amenaza de los témpanos de hielo a los pasajeros que suben a bordo del Titanio cuando este buque insumergible está a punto de zarpar delpuerto.

¿Es mi destino salvar a la humanidad, o simplemente morir como un necio? ¿Es posible que haya pasado la vida entera interpretando de forma incorrecta las señales?

Un ruido de alguien rascando unas huellas de pisadas en sílice y en piedra hace que este necio vacile.

Se trata de mi hijo, Michael, cuyo nombre se lo puso hace quince años mi amada esposa en honor al arcángel SanMiguel, me hace una seña con la cabeza que lleva una momentánea chispa de calor al marchito corazón de su padre. Michael es la razón por la que persevero, la razón por la que no pongo fin a mi desgraciada existencia. La locura de mi búsqueda le ha robado la infancia, pero mucho peor fue el impío acto que cometí hace algunos años. Es por el futuro de él por lo que he vuelto a comprometerme, es sudestino el que deseo cambiar.

Dios, permite que este débil corazón dure lo suficiente para poder conseguirlo.

Michael señala algo que hay más adelante, recordándome que nos llama la siguiente pieza del rompecabezas. Pisando con cuidado para no perturbar la pampa, nos detenemos junto a lo que estoy convencido de que es el inicio de un mensaje de tres mil años de antigüedad. Situado en elcentro de la meseta de Nazca, considerado sagrado debido a las misteriosas líneas y las colosales formas de animales, se encuentra esto, un círculo perfecto profundamente excavado entre las piedras cubiertas por una pátina negra. De esa misteriosa pieza central parten, como si fueran rayos de sol pintados por la mano de un niño, veintitrés líneas equidistantes, todas de aproximadamente doscientosmetros de longitud, excepto una. Una de ellas está alineada con el solsticio, otra con el equinoccio, variables que coinciden con los otros emplazamientos antiguos que llevo explorando toda mi vida.

Es la línea número 23 la que resulta más misteriosa: una audaz hendidura que atraviesa la pampa y se extiende sobre colinas y rocas, ¡hasta una distancia de treinta y siete kilómetros!...
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