Emiliano zapata: el brusco poema de la tierra

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 13 (3181 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 5 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Emiliano Zapata: El brusco poema de la tierra | |
|Por Salvador Rueda Smithers |
| I |
| El cadáver de Emiliano Zapata, destrozado por las balas, fue arrojado alpavimento en una calle de la ciudad de Cuautla. |
|Eran casi las nueve de la noche, calurosa como todas las de la estación seca morelense. Unas horas antes, hacia las dos de la|
|tarde, el jefe revolucionario había sido asesinado cuando llegaba a comer a la hacienda de Chinameca, ingenio azucarero hecho|
|cuartel. Los testimonios afirman que montaba al alazán “As de Oros”, caballo de buenaestampa —muy de su gusto— que le regaló|
|poco antes quien lo traicionaría ese mediodía azul y cargado de cigarras. Aunque la prensa adicta al presidente Venustiano |
|Carranza festejó la muerte “en valeroso combate contra el Atila del Sur”, la verdad se supo rápidamente: Zapata cayó en una |
|trampa, engañado no sin vileza por el coronel carrancista Jesús Guajardo.|
|          Era noche oscura, y los curiosos se acercaban para ver entre penumbras el rostro hinchado del caudillo suriano. |
|Unos sonrieron, satisfechos de atestiguar el final de una larga rebeldía; eran los hombres de Guajardo y de su superior |
|jerárquico, el general Pablo González. Pero otros, incrédulos, dijeron con estremecimiento que algono concordaba; las |
|fotografías muestran un cuerpo sanguinolento y sucio, de cara redondeada por los efectos de la violencia y el calor, muy |
|distinto al elegante charro que, aunque acorralado militarmente y carente de fuerzas bélicas, no había perdido sus singulares|
|signos de Jefe —entre ellos el vestir bien—. La extrañeza era de otra índole: decían que le faltaba unlunar en forma de |
|manita, o que tenía los dedos completos (mientras que a Zapata le faltaba una falange del meñique), o que no tenía la |
|cicatriz de la cornada, o que estaba muy gordo… ese muerto no era Zapata. |
| II|
| Terminaba el jueves 10 de abril de 1919. Fue el principio, espontáneo entre los que miraban en el suelo el maltratado cuerpo|
|de una leyenda con tonos de esperanza mesiánica: como rumor se dijo que el Jefe no murió, sino que “se chispó” para Arabia, |
|salvado a tiempo por su compadre árabe, mientras que su doble, un hombre que se le parecía, se sacrificó. El árabe lollevó a|
|su tierra, lugar simultáneamente lejos y cerca ubicado en una geografía fantástica, sitio del Éxodo bíblico. Desde esa |
|Arabia, algún día regresaría para vengar remotas afrentas y administrar la justicia que prometió la Revolución del Sur. La |
|leyenda de este raro exilio corrió por el centro de Morelos y sobrevivió en la memoria de los veteranos zapatistas hasta el|
|último tercio del siglo XX. |
|          El legendario escape se agregó, como epílogo, al relato biográfico del héroe local con los valores construidos a lo|
|largo de la guerra revolucionaria. Al final del relato de la leyenda, el signo Zapata había cambiado todo: los ritmos del ||tiempo, al mundo, a la gente. Nada continuó como era en tiempos de Porfirio Díaz; de hecho, el porfiriato era un tiempo |
|liquidado por la presencia del caudillo-símbolo de la Revolución: era el inicio de una nueva época, un tiempo sin haciendas |
|ni hacendados. |
| ...
tracking img