Foucaut, michel - el orden del discurso

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 55 (13638 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 26 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
\ilCHEL FOLC\ULT

En 1970 Michel Foucault sucedió a Jean Hyppolite en el Collége de France, donde se hizo cargo de la cátedra de historia de los sistemas de pensamiento El orden del discurso fue su lección inaugural. Preocupado siempre por las complejas relaciones entre el saber y el origen del poder, Foucault resumió en este texto el núcleo de sus investigaciones y adelantó todo un programafuturo de trabajo. A través de un minucioso análisis de las vanadas formas de acceso (o de las prohibiciones y tabúes) a la palabra, de la marginalidad de determinados discursos (la locura, la delincuencia) o la controvertida voluntad de verdad de la cultura occidental, este opúsculo consigue poner de manifiesto la inquietante fragilidad de categorías filosóficas aparentemente sacrosantas, como lasde sujeto, conciencia e historia A casi treinta años vista, este polémico y ejemplar «disenso» mantiene toda la espontaneidad- creadora de una auténtica obra filosófica.

Michel Foucault

El orden del discurso
Traducción de Alberto González Troyano

F Á B U L A V^EprroRES

1 itulo original / ordre da ducour^ 1 • edición en Marginales 19~5 " 3 ' edición en Marginales l ' W 1 ' ediciónen I abula octubre 1999 2 ' edición en Fábula enero 2002 1 •" edición argentina en Fábula enero 2004 1 • reimpresión argentina en Fabivla febrero 2005 *

© Michel Foucault, 1970 Traducción de Alberto Gonzalc? Trovano, 1973 Diseño de la colección Pierluigi Cerri Ilustración de la cubierta ilustración de Xavier Vives a partir de una idea de Clotet- Fusquets © Xavier Vives, 1999 Reservados todoslos derechos de esta edición pata Tusquets Editores, S A - Venezuela 1664 - (1096) Buenos Aires tusquets@interar com ar - www tusquets-editores es ISBN 950-9779-69-3 Hecho el deposito de ley Impreso en el mes de febrero de 2003 en Talleres Gráficos Nuevo Offset - Viel 1444 - Buenos Aires Impreso en la Argentina - Printed in Argentina Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita delos titulares del Copvright, bajo las sanciones establecidas en las leves, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografia v el tratamiento informático

El orden del discurso

Lección inaugural en el Collége de Frunce pronunciada el 2 de diciembre de 1970

En el discurso que hoy debo pronunciar, y en todos aquellos que, quizádurante años, habré de pronunciar aquí, habría preferido poder deslizarme subrepticiamente. Más que tomar la palabra, habría preferido verme envuelto por ella y transportado más allá de todo posible inicio. Me habría gustado darme cuenta de que en el momento de ponerme a hablar ya me precedía una voz sin nombre desde hacía mucho tiempo: me habría bastado entonces encadenar, proseguir la frase,introducirme sin ser advertido en sus intersticios, como si ella me hubiera hecho señas quedándose, un momento, interrumpida. No habría habido por tanto inicio; y en lugar de ser aquel de quien procede el discurso, yo sería más bien una pequeña laguna en el azar de.su desarrollo, el punto de su posible desaparición. Me habría gustado que hubiese detrás de mí con la palabra tomada hace tiempo,repitiendo 11

de antemano todo cuanto voy a decir, una voz que hablase así: «Hay que continuar, no puedo continuar, hay que decir palabras mientras las haya, hay que decirlas hasta que me encuentren, hasta el momento en que me digan -extraña pena, extraña falta-, hay que continuar, quizás, está ya hecho, quizá ya me han dicho, quizá, me han llevado hasta el umbral de mi historia, ante la puerta que seabre ante mi historia; me extrañaría si se abriera». Pienso que en mucha gente existe un deseo semejante de no tener que empezar, un deseo semejante de encontrarse, ya desde el comienzo del juego, al otro lado del discurso, sin haber tenido que considerar desde el exterior cuánto podía tener de singular, de temible, incluso quizá de maléfico. A este deseo tan común, la institución responde de...
tracking img