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MONOCUCO LA ALEGRIA DEL CARNAVAL
En una noche de Carnaval, en 1955, Bernardo Guzmán Medina, un joven parrandero del barrio Las Nieves de Barranquilla, quiso jugarle una broma a su novia María Eloísa Núñez Morales, sin saber que iba a ganarse una tunda que hoy aún recuerda y que marcaría no sólo su vida, sino la de uno de sus hijos.
Todo empezó cuando Guzmán decidió disfrazarse de Monocuco parabailarse el sábado de Carnaval. Estando en un baile del barrio apareció María Eloísa, con quien sostenía un hermoso romance y a quien, en poco tiempo, convertiría en su esposa.
El pícaro joven sacó a bailar a la chica, petición que fue aceptada por ésta luego de varios ruegos. Al estar disfrutando de la fiesta, a Guzmán se le ocurrió mamarle gallo a su novia con un tema que era su talón deaquiles: él.
No le importó hablar mal de sí mismo y aconsejar a la muchacha para que abandonara a su pretendiente de quien se sabía era flojo, irresponsable y borrachín.
Fueron tan absurdos como inesperados los comentarios que el Monocuco hacía, que María Eloísa decidió levantarlo a puños y quitarle el antifaz para ver quien era ese que se atrevía a calumniar a su enamorado.
Bernardo Guzmán, un pocoasustado por la reacción de la joven, no tuvo más remedio que confesar su delito y revelar su identidad. Para fortuna de él, el enojo de María Eloísa duró sólo pocas horas y en cambio encontró la complicidad de ella para seguirle mamando gallo a sus amigos.
Pero las chanzas de Bernardo Guzmán fueron acabando en la medida en que el disfraz desaparecía, más no su amor por el Carnaval, que lo llevóa pertenecer a varias cumbiambas y dirigir la suya propia: El Gallo Giro.
Hoy, 44 años después, Bernardo Guzmán está tan seguro de que si Cristobalino Zedeño tuviera la oportunidad de levantarse de su tumba, disfrazarse de Monocuco y bailar el Carnaval, no lo pensaría dos veces.
Y no es para menos. Nada mejor que ponerse un capuchón para gozarse a los amigos, a los familiares y hasta a lasautoridades, porque el disfraz del Monocuco no es más que eso: una mamadera de gallo .
De su origen se sabe muy poco. El periodista Juan Gossaín dice que fue Cristobalino Zedeño, hombre de mucho humor y nativo de San Bernardo del Viento (Bolívar), quien impuso aquí en la Costa, a comienzos del siglo XX, este disfraz. Pero algo distinto piensa el sociólogo Edgar Rey Sinnig, para quien el capuchónapareció muchos años atrás en los pueblos con tradición carnavalera como El Banco, Ciénaga y Riohacha.
Los capuchones constituyeron en el pasado el disfraz más popular, barato y festivo del Carnaval de Barranquilla. Sobre él, el historiador Alfredo De la Espriella comenta: Los Monos, pero los auténticos, con rabo y mascarita, vestidos a la manera de los primitivos juglares de la Comedia del Artecausaban sensación; y eran, solos o en comparsas, los más típicos de nuestra tradición vernácula. Fueron desapareciendo poco a poco del escenario callejero; al tiempo en que hacía su aparición medio arlequinesca el capuchón, que a la postre reemplazó en un todo al primitivo monito, tan parrandero y original.
El mamagallismo de aquel también lo asimiló el encapuchonado que fue hasta hace poco el líder, por decirlo así, del Carnaval autóctono de la vieja Barranquilla, que gozaba de este dicharachero personaje, el cual, con su careta y manos enguantadas y una varita de mimbre, hacía de las suyas poniendo pereque y levantando a menudo para el traguito de ron. Quién era? Nadie lo sabe. Era sí, el misterioso personaje que Tabarín sublimizó en los arrabales de París en las carnestolendas y barrancasde la Place Pigalle o de la Rue de Saint Honore .
El disfraz de la discordia Pero --según De la Espriella-- el capuchón fue el disfraz de la discordia del Carnaval del medioevo en ciudades de Europa, cuando grupos de carnavaleros salían ofendiendo de cierto modo las comunidades religiosas, disfrazándose con sus capuchas y leyendo letanías obscenas y excesivamente picaresca. La ley obligó a...
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