La ciudad de los prodijios

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 2 (357 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 8 de junio de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
La Ciudad de Los Prodigios

Eduardo Mendoza nació en 1943 en Barcelona el 11 de Enero, estudió derecho y trabajo de abogado en el caso de la "Barcelona Traction" y en la asesoría jurídica delBanco Condal. En la primavera de 1975 aparece en España su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta, cuyo título original, Los soldados de Cataluña, provoca el recelo de la censura franquista..La verdad sobre el caso Savolta es la primera novela de la transición democrática. La primavera siguiente recibe el Premio de la Crítica.
En 1887, se enfoca en la vida de Onofre Bouvila, un jovencampesino arruinado que llega a la gran ciudad que todavía no lo es Barcelona, y encuentra su primer trabajo como repartidor de panfletos anarquistas, mas tarde y después de sufrir varios infortuniosencuentra trabajo en un puerto, donde más tarde descubre cargamentos que parecen ser armas y es así como el se convierte en un traficante de armas y así comienza a hacer crecer su fortuna
La ciudadde Barcelona tenía problemas cada vez mayores en cuanto al aumento de la densidad de población a causa del hacinamiento que a su vez generaba problemas de salud en toda la ciudad, ya que el contagiode enfermedades se propagaba como epidemias en función de la concentración de personas por vivienda y este estaba en medio de una guerra y España se encontraba en una posición neutral por que seacaba de independizar ocasionando que su ejército se debilitara y no pudiese participar en la guerra.
La ciudad de Barcelona que se encontraba dentro de murallas en la mitad del siglo XIX, se comenzó apoblar fuera de ellas, y la población de la ciudad comenzó a crecer hacia arriba hasta que fue necesario derrumbar las murallas que unificaron la ciudad de Barcelona alrededor del año 1854 y 56.Miraba con arrobo los cañones de 50 toneladas y aun mayores que salían sin pausa de la fábrica Krupp y pensaba: Dios bendiga el progreso si a mí me sirve para bombardear París.
Capitulo V pag. 129...
tracking img