La muerte y yo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 10 (2439 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 23 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA MUERTE Y YO

DAVID ALEXANDER DURAN OSORIO
ESTUDIANTE DE LICENCIATURA
EN MATEMÁTICAS Y FÍSICA

SUJETO Y EDUCACIÓN II
PROFESOR: ARNULFO DIAZ

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA
FACULTAD DE EDUCACION
MEDELLÍN
16/09/2010

LA MUERTE Y YO

Ante la perentoria necesidad de escribir a cerca de la muerte, o más preciso aun, de mi muerte, he de decir que tal vez no resulte del todo objetivo estetexto, en parte por el título mismo, que vincula el asunto directamente con el yo, y en esos términos, no me queda más que hacer un análisis introspectivo de la vida y la muerte, sin embargo, la subjetividad, esta enriquecida por la vida y sus experiencias, por la literatura, la filosofía y la ciencia, amén de otras cuestiones externas que constante mente nos permean o nos atraviesan, constituyendoen conjunto, la perspectiva con que interpretamos la realidad. En este sentido, tal vez hable en ocasiones desde la ciencia, la literatura e incluso desde la filosofía, de tal manera, que queda claro que ninguna perspectiva me satisface por completo, y no por el grado de racionalidad o irracionalidad, pues, en este asunto de mi propia muerte, realmente no me importa mucho lo que diga la razón dealgunos o la sinrazón de otros, lo que realmente me interesa, es mi propio vinculo, mi propia interpretación nacida desde lo más entrañable y característico que me hace un sujeto, único y singular.
La muerte es una cuestión tan decisiva como misteriosa, decisiva porque a pesar de su inherente característica azarosa, es ineludible, inmutable, personal intransferible, -pues nadie puede morir porotro- es el futuro común y es esto lo que la hace decisiva. Es misteriosa, puesto que en torno a ella la humanidad ha edificado monumentos y religiones que intentan remediar la desazón suprema que supone al hombre en algún momento de su vida, el darse cuenta que debe morirse, es decir, en términos de Heidegger, que es un ser para la muerte, un ser finito, un ser que caduca. La postura de José pabloFeinmann, el licenciado en filosofía argentino, lo expresa de manera concluyente en estos términos: “el hombre es un ser finito, sus días están contados y sin embargo tiene hambre de inmortalidad, nadie quiere morir, así; Shakespeare hubiese entregado Hamlet u Otelo si le hubiesen garantizado dos años más de vida. El hombre tiene pavor a la muerte y sin embargo sabiendo que es finito, se preguntapor la finitud, es decir, la afronta no la niega”. La realidad de la muerte es tan avasallante que el hombre se embriaga en el sexismo, la drogadicción y otras ceremonias que intentan negar la finitud de la vida, a pesar de esto, la conclusión filosófica, es que el hombre es un ser que se angustia al darse cuenta de que su destino es la muerte, y lo invade la idea de la nada, la idea de la nadarevelada por la angustia le dice que va ser nada una vez muerto, y por tanto, lo que tiene de grande el hombre estriba precisamente en que sabe que muere, y no obstante sigue viviendo. La postura de Feinmann, coincide en cierta medida con la de Miguel de Unamuno, el gran filósofo español, que en su obra “el sentimiento trágico de la vida” manifiesta fundamentalmente, el carácter irracional delasunto de la mortalidad, pero lo hace como consecuencia de sustraerse de los discursos típicos de la filosofía que objetivisan al hombre, por ejemplo; Lineo define al hombre como animal racional (homo sapiens), la biología como mamífero vertical, y de este modo, proceden otros discursos caracterizando al hombre de un modo objetivo.
Como la preocupación de Unamuno, reside en lo que él llama elhombre concreto, dice que el hombre para lineo y para otras corrientes del pensamiento, es en general una idea, una construcción abstracta si se quiere, es decir un no hombre. Pero cuando dice un no hombre, lo hace en contraste con lo que él llama el hombre concreto, que desde su posición, debe ser el objeto de toda filosofía. El hombre concreto es para Unamuno, “El hombre de carne y hueso, el que...
tracking img