La primera gran epidemia.

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Por la relevancia de esta enfermedad en la guerra de los españoles contra los aztecas existen argumentos para suponer que hubo las condiciones ambientales propicias de ese momento para causar su impacto decisivo en el destino de la historia de mexicana, pues Hernán Cortés destruyó el imperio azteca con la ayuda de la viruela la que al igual que sus 550 hombres desembarcaron en el puerto deVeracruz en 1519.    Según historiadores tres años después habían muerto de entre 2 a 3.5 millones de indígenas a causa de la viruela desconocida en América, esto coincidió con el inicio de la fundación de la primera cuidad española en México sobre las ruinas de la gran Tenochtitlan (Solís, 1979, Veytia, 1979).   Durante una década hubo señales de cambio que llegaron al imperio azteca, una lengua defuego iluminó los cielos, un templo se incendió, un cometa cruzó el firmamento en una tarde clara, las aguas del lago de Texcoco de pronto hirvieron en un día tranquilo.   Los temores de los aztecas se agravaron en 1517 pues mensajeros provenientes del Sur de México informaron del arribo a Yucatán de hombres blancos procedentes del mar que pelearon con los mayas y los derrotaron (Hare, 1967,Moller-Christense, 1967; Benitez, 1950).   Al año siguiente un recaudador de impuestos regresó de la costa del Golfo de México y explicó a Moctezuma de los trueques realizados con hombres que navegaban por el mar en “torres aladas”, cuyas armas vomitaban llamas de muerte, estas “torresaladas” eran las naves de Juan de Grijalva a quien el gobernador de Cuba, Diego de Velásquez envió para explorar la costade esa península mexicana (Readers Digest Ass., 1989; Time- Life, 1980; Solís, 1979).   Moctezuma se convenció de que estos sucesos anunciaban el retorno de Quetzalcóatl dios civilizador que acabaría con los sacrificios humanos. En un tiempo remoto Quetzalcóatl vino a la tierra como rey–sacerdote barbado y de piel blanca expulsado al oriente por Tezcatlipoca dios del cielo nocturno y prometióvolver un día para reclamar su trono. La idea de que Cortés era Quetzalcóatl obsesionaba a Moctezuma, tanto que finalmente permitió a los españoles entrar en Tenochtitlan como sus huéspedes y sin pelear (Solís, 1979, Veytia, 1979; Benitez, 1950). Cortés fue afortunado desde el principio, su osada decisión de colonizar México y fundar la Villa Rica de la Veracruz excedía al mandato de Diego deVelásquez en un acto de seguridad, quemó sus naves para evitar la deserción de sus soldados antes de emprender su histórica marcha de Veracruz a Tenochtitlan el 16 de agosto de 1519. Cortés con 350 hombres y la Malinche o doña Marina su intérprete asesora y amante (Readers-Digest, 1989; Benitez, 1950).  El conquistador adquirió a esta brillante y noble dama como ofrenda de paz tras una pelea con losnaturales de la costa de Tabasco. Con rumbo a Tenochtitlán doña Marina ayudó a Cortés a establecer alianzas con los súbditos descontentos enemigos de la tiranía azteca (Solís, 1979; Veytia, 1979).   Una alianza clave para la conquista de Tenochtitlán la realizó con los tlaxcaltecas pueblo independiente que resistió con tenacidad al dominio azteca derrotados por Cortés en septiembre de 1519, lostlaxcaltecas se le unieron como aliados y desempeñaron un papel fundamental en la derrota azteca (Readers-Digest Ass., 1989; Solís, 1979; Benitez, 1950).   En Tenochtitlán Moctezuma con preocupación vigilaba los movimientos de Cortés le envió emisarios con oro y joyas con promesas de más si desistía de entrar en la cuidad. No obstante estos regalos sólo estimularon la codicia de los españoles y cuando seacercaron a la capital azteca, Moctezuma se preparó para recibirlos, el encuentro con Cortés se realizó el 8 de noviembre de 1519 en una de las calzadas que comunicaban a Tenochtitlán con tierra firme. En presencia de miles de súbditos Moctezuma dio la bienvenida Cortes como si se tratara de Quetzalcóatl (Time Life, 1980, Solis, 1979; Benitez, 1950) para gobernarlos. Los españoles se alojaron...
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