Las esclavas de la iglesia de manuel gonzales prada

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 21 (5048 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 11 de mayo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
LAS ESCLAVAS DE LA IGLESIA
Manuel Gonzáles Prada

(Conferencia dada el 25 de setiembre de 1904 en la Loggia Stella d'Italia)

Señores:

Agradezco a los miembros de la Loggia Stella d'ltalia el honor que se dignaron concederme al solicitar mi colaboración en esta ceremonia, para conmemorar el asalto de Roma y el derrumbamiento del solio pontificio. Sin pertenecer a la Masonería, creosentirme animado por el espíritu que inflamó a los antiguos masones en sus luchas seculares con el altar y el trono; sin haber nacido en la clásica tierra de Machiavelli y Dante, me considero compatriota de los buenos italianos reunidos aquí para celebrar un triunfo de la Razón y la Libertad.
Sobre la mezquina patria de montes y ríos, existe la gran patria de los afectos y de las ideas: los nacidosbajo la misma bandera que nosotros son nuestros conciudadanos; más nuestros compatriotas, nuestros amigos, nuestros hermanos, son los que piensan como nosotros pensamos, los que aman y aborrecen cuanto nosotros amamos y aborrecemos.

No consideraré el 20 de setiembre en sus relaciones con la política europea, con la unificación de Italia ni con la Masonería; aprovechando la libertad que se me haconcedido en el uso de la palabra, disertaré sobre el "Catolicismo y la mujer", para manifestar que la esclavitud femenina perdura en el Romanismo, que las mujeres continúan siendo "esclavas de la Iglesia".

I
Abundan individuos que profesan una teoría muy original, muy cómoda y muy sencilla, que se resume en dos líneas: "si los hombres pueden y hasta deben emanciparse de toda creenciatradicional, las mujeres necesitan una religión". Y como en las naciones católicas religión se traduce por Catolicismo, la teoría quiere decir: para una mitad de la especie humana la luz del meridiano, las bebidas químicamente puras y los exquisitos manjares de Lúculo; para la otra mitad, las tinieblas de medianoche, las aguas insalubres del pantano y la indigesta bazofia del convento. Riámonos de lateoría, declarando al mismo tiempo que nada hay tan abominable ni tan indigno de un hombre honrado como figurarse en posesión de la verdad y reservarla para sí, manteniendo a los demás en el error.

Sin admitir que las mujeres necesiten una religión, preguntaremos: ¿el Catolicismo representa la religión más elevada? Vale tanto para ensalzarle como la única salvación del alma femenina? Cierto, Balzacafirmó que una mujer "no era pura ni candorosa sin haber atravesado el Catolicismo". Afirmación injuriosa para el mayor número de ellas, desmentida por los hechos y refutada por otros cerebros tan poderosos como el de Balzac. )Ignoramos la elevación moral de las protestantes? ¿No sabemos que en Estados Unidos y las naciones reformadas de Europa las mujeres brillan por su ilustración y carácter? ¿Novemos que la ascensión del alma femenina coincide con el descenso del Catolicismo?

Aunque no pertenezcamos a ninguna secta religiosa, tengamos la buena fe de reconocer que el Protestantismo eleva a los individuos y engrandece a las naciones, porque evoluciona con el espíritu moderno, sin ponerse en contradicción abierta con las verdades científicas. El Catolicismo, al decretar la fe pasiva, nosmantiene emparedados en el Dogma, como al cadáver en un ataúd de plomo; la más intransigente y absurda de las comuniones protestantes, al declarar el libre examen, deja una ventana siempre abierta para evadirse al racionalismo. Si la ortodoxia católica merece llamarse una religión de estancamiento y ruina, díganlo España, Irlanda, Polonia y algunos estados de Sudamérica.

Mas no comparemosnaciones con naciones, sino familias con familias. Mientras en el hogar de los pueblos reformados la esposa y los hijos disfrutan "el amplio derecho de interpretar la ley divina" y constituyen verdaderas individualidades, ¿qué sucede en el hogar bendito por la Iglesia? ahí el padre delega en un extraño la dirección moral de la familia, resignándose a vivir eternamente deprimido bajo un tutelaje...
tracking img