Mahabhara

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 9 (2083 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 22 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Arjuna, había ido a ver a Sankara, dios de los dioses. Llevaba el arco de Gandara y su propia espada de puño de oro. Se dirigió hacia el Himalaya y llegó a un bosque sombrío. Cuando hubo atravesado aquel lugar terrible, Arjuna llegó a la cima. Aquel guerrero de gran corazón se sintió atraído por tan deliciosa selva, y resolvió someter allí su energía indomable a una penitencia.

El venerableHara Siva, señor de los dioses, que lleva en la mano el arco de Pinaka, se vistió un disfraz de cazador; y armado con arco y con flechas parecidas a serpientes, descendió a la tierra. Llegado vio, a un hijo de Danú, llamado Muka, el cual había tomado la forma de un jabalí e intentaba matar a Arjuna, disparando contra él su arco. Pero Sankara le arrojó una flecha semejante al rayo y parecida a lallama, al mismo tiempo que Arjuna le disparaba un dardo. Las dos flechas hirieron a la vez al jabalí, cuyo cadáver cayó a la tierra. Entonces Arjuna sintió un furor indescriptible y disparó sus dardos con todas sus fuerzas contra Sankara. Éste recibió los tiros tranquilamente. Arjuna redobló entonces su lluvia de flechas. Aquellos dos héroes irritados, que tenían una fiereza de reyes, se atacaronmutuamente muchas veces con sus dardos en forma de serpientes. Ese duelo que hacía erizarse el pelo a los contendientes duró más de una hora. Por último, el dios aprisionó a su rival entre los brazos y lo arrojó lejos de si. Arjuna cayó a tierra y perdió el conocimiento. Cuando se repuso, reconoció en su rival a aquel dios. Cayó humillado a sus pies, Bhava, satisfecho, le dijo con una voz tanprofunda como el ruido de las nubes: « ¡Bien, Arjuna, bien! Estoy contento de tu proeza. ¡En lo sucesivo vencerás a todos tus enemigos en batalla, aunque sean dioses!» Arjuna, confundido, imploró su perdón y le adoró.

En otra ocasión, Indra le presta su carroza para que ascienda a los cielos.

Temblando de gozo, Arjuna salta al carro celeste, que al instante se lanza al cielo. Cuando hubo llegado alas regiones inaccesibles a los mortales, vio pasar en todas direcciones carros centellantes. El héroe, desprendido de todo aquello que podía atarle a la Tierra, contemplaba aquel maravilloso espectáculo embellecido de armonías sublimes. Aquel imperio está vedado a los que no van en peregrinación a los santos lugares, a los que no hacen limosnas, a los que han profanado objetos sagrados, a los quese entregan a los excesos de la alimentación o de la bebida, y a los que son adúlteros. Arjuna, al penetrar en la ciudad celeste, fue saludado por sus divinos habitantes. Después, rodeado de todos los genios del cielo, de todos los reyes y de todos los brahmanes, llegó a los pies del mismo Indra.

Así pues, tras numerosas aventuras, los Pandavas pudieron ir a habitar en la corte de un reyezueloa quien, en cierto momento, defendieron de los Koravas, mientras que ese rey a su vez, ayudó a los héroes a reconquistar su reino mediante la batalla de Kurukshetra.

Por todas partes estalló un tumulto espantoso. Todas las tropas de Kurú y de Pandú reunidas se habían levantado a los primeros albores del día. Los dardos, las corazas, las flechas, las lanzas resplandecían, ofuscando la vista.Aquellos dos inmensos ejércitos parecían dos mares que confundían sus torbellinos repletos de monstruos furiosos. Había amanecido. Todas las regiones del cielo anunciaron acontecimientos terribles. Entonces, a la vista de los antepasados y de los dioses, se desarrolló un terrible combate.

Tras el combate.

El suelo estaba todo cubierto de arcos dorados y de ricos adornos, caídos de las manosyertas de todos aquellos guerreros que ahora yacían sin vida sobre su propia sangre. Con tantos tesoros sembrados en la tierra, ésta parecía adornada como una mujer.

Las mujeres salen a buscar a sus hombres en el campo de la lucha para evitar que los animales salvajes devoren sus despojos.

Llorosas, corriendo sin concierto para volver al mismo punto, con el alma atravesada de dolor, no...
tracking img