Matrimonios para toda la vida

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EL SILENCIO DE DIOS
«ENTONCES, PONIÉNDOSE EN PIE EL SUMO SACERDOTE, LE DIJO: «¿NADA RESPONDES A LOS QUE TE ACUSAN…?» PERO JESÚS PERMANECIÓ EN SILENCIO…» (MT.26:62-63; CFR MC.14:60-61)[1].
ROMANOS 8:35 ¿QUIÉN NOS SEPARARÁ DEL AMOR DE CRISTO? ¿TRIBULACIÓN, O ANGUSTIA, O PERSECUCIÓN, O HAMBRE, O DESNUDEZ, O PELIGRO, O ESPADA?
Tal vez alguna o muchas ocasiones te ha ocurrido, que llegas delantedel Señor y a veces no puedes ni levantar la cara, ni abrir la boca para decirle la más mínima palabra.  O en su defecto, llegamos llorando, gritando, etc., etc., etc. Creemos que Él está ahí, queremos que nos conteste inmediatamente, pero lo único que obtenemos es “SILENCIO”.
Nos anticipamos al alba, lo buscamos temprano, de tarde, de noche y llega el momento en que solamente atinamos a guardarsilencio o gemir acalladamente o escandalosamente por aquello que nos roba nuestra paz, esa paz  que Dios nos ha dado. Anhelamos en esos momentos sentir el calor de su presencia, de su abrazo, escuchar la dulzura de sus palabras, deseamos ser saciados de esa agua viva, de ese pan celestial, y sólo encontramos silencio, frío, hambre y sed.
Nuestro espíritu, nuestro cuerpo y nuestra alma seimpacientan, y surgen en nuestro interior esas palabras, esas promesas que Jesús mismo dijo: al que busca, encuentra… al que me buscare de todo corazón… al que viene a mí yo no le echo fuera… Y la primera pregunta surge: Dios, ¿dónde estás ahora que te necesito? Y es cuando el demonio aprovecha nuestra debilidad y empieza a susurrarnos en el oído, así como lo hizo con Eva en el huerto del Edén.
Pero esaquí, en esta encrucijada, en esta parte de tu caminar en el Señor donde debes decidir: Le sigo creyendo a Dios, o me olvido de todas sus promesas y vuelvo atrás. ¿Alguna vez te has preguntado: por qué tanto silencio de Dios cuando más necesitamos escuchar su dulce voz? ¿Por qué el frío en su presencia cuando más necesitamos sentir el calor de su abrazo? ¿Qué desea Dios de nosotros cuando sólopodemos expresar gemidos acallados y no tenemos fuerza para levantarnos? ¿Qué desea encontrar Dios en nosotros cuando Él está presente, pero nosotros no lo alcanzamos a sentir?
Dios quiere ver lo que hay en nuestro corazón realmente, quiere ver el tamaño de nuestra fe, quiere ver realmente nuestra fe por medio de obras. No quiere ver nuestra fe en lo que ya Dios ha contestado, ¡no! Quiere ver esa fepor lo que aún no vemos, por lo que esperamos, por lo que luchamos. Quiere que recordemos ese camino antiguo que hemos tenido que atravesar, y que no ha sido en vano, sino ha sido para poder heredar esa tierra prometida, esa heredad que Él nos ha dado, para que una vez que entremos en posesión de ella, no nos olvidemos de Él, no nos olvidemos de lo que somos, de lo que nos ha hecho y de lo que estáesperando de nosotros, y de que cumplamos el hecho de que ni tribulación, ni angustia, ni hambre, ni persecución, ni desnudez, ni peligro, ni espada, ni hambre nos separaran del amor de Cristo.
Pero si nosotros permitimos que todo lo que roba nuestra paz nos separe de sentir su amor, de sentir su presencia, su consuelo, etc., entonces seremos nosotros los que hemos decidido separarnos de Él, yque es por ello que también Él guarda silencio delante de nosotros, para que nosotros busquemos en nuestro interior eso que nos está alejando de Él, y al descubrirlo lo echemos fuera y volvamos nuevamente a tomarnos de su amor, de su mano, y reconozcamos nuevamente que Él es nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio, Él es nuestra fe, nuestra luz y nos ilumina en todo tiempo y momento nuestrocaminar.
Recuerda que cuando Dios guarda silencio, no es porque nos haya dejado de amar, sino al contrario, porque nos ama calla de amor, pero siempre está ahí junto a nosotros, en nosotros y por nosotros. No permitamos que las circunstancias nos alejen de Él, utilicemos esas circunstancias, esos problemas para acercarnos cada vez más a Él, y sintamos su amor, su dulzura, su disciplina, su verdad,...
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