Minimalismo cinematográfico - carlos sorín

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Comunicación Audiovisual en Iberoamérica
Pablo Gagliardi Domínguez
36-4

Carlos Sorín
minimalismo cinematográfico

[pic]

A PROPÓSITO DE TRILOGÍAS...

Mucho se dice acerca de la sequedad creativa de Hollywood, y de aquí que crezcan, de manera exponencial, las películas que tienen secuela, tratando de reutilizar una misma idea dos veces; el requisito indispensable es que el primer filmhaya sido un éxito -económico evidentemente, porque si fuera por el aspecto artístico pocas trilogías se hubieran hecho-. No obstante, una sola secuela no es suficiente para estar a la moda: ahora se llevan las trilogías.
En este ensayo también se va a hablar de una trilogía, aunque diferente, pues los films no están numerados ni son secuelas. En el caso de Sorín, se habla de trilogíaminimalista en referencia a tres películas que mantienen cierta continuidad temática y unas constantes formales, lo que ha llevado la crítica cinematográfica a utilizar el manido término “trilogía” para agruparlas.
Carlos Sorín no deja de ser un caso extraño en el panorama del cine actual. Cuando tanto se habla de cine espectáculo, cine de las superficies, efectos especiales digitales... eldirector argentino rebusca en las lejanas tierras de la Patagonia o de Misiones para encontrar un ser anónimo y contar su sencilla historia. Poco antes de que los apabullantes blockbuster norteamericanos Shrek 3 (2007), Spiderman 3 (2007), Piratas del caribe 3 (2007) revienten las taquillas de medio mundo gracias a anuncios en todas las televisiones y muñequitos en las tiendas, alardeando depresupuestos siderales que les permiten ofrecer un espectáculo audiovisual sin precedentes, Carlos Sorín también cierra brillantemente su singular trilogía, de otro estilo, eso sí, integrada por Historias Mínimas (2002), Bombón el perro (2004) y El camino de San Diego (2006).
Sin ninguna voluntad de establecer una jerarquía intrínseca, resulta curioso, y particularmente enriquecedor, este contrastecontemporáneo entre un tipo de cine –como es el de las majors estadounidenses- obsesionado por narrar historias cada vez más grandiosas, más espectaculares, más monumentales, y otro tipo de cine, como es el caso de Sorín, que se interesa por acercarse a lo pequeño, a lo anónimo –que no a lo irrelevante- a lo, nunca mejor dicho, mínimo.[1]

FILMOGRAFÍA MÍNIMA

Carlos Sorín conoció elaudiovisual a través de la publicidad. Fue en este campo en el que se acercó a la labor de dirección y desde donde en 1986 saltó a la dirección con una de las óperas primas más importantes que se recuerdan en el cine argentino: La película del Rey (1986), que se presentó en la Mostra del Cinema de Venecia y donde obtuvo el León de Plata. Tres años más tarde, Sorín se puso de nuevo tras la cámara parafilmar La sonrisa de Nueva Jersey (1989), film que tuvo menor repercusión pero que también fue premiado –esta vez en San Sebastián, donde ya estrenaría todas sus películas, favor que el Festival le recambiaría con premios- con el galardón a la mejor actriz. Este es el único film con el que el argentino no quedó satisfecho, y por el que decidió dejar el cine durante un tiempo.[2]
En la décadade los 90, Sorín dejó de lado el cine para dedicarse otra vez a su otra faceta audiovisual, la publicitaria. Volvió de nuevo al largometraje de ficción en 2002 con Historias Mínimas, según gran parte de la crítica su mejor obra hasta la fecha, que abría la trilogía minimalista con un representativo título. Con ella ganó el Gran Premio del Jurado en el festival de San Sebastián además de muchosotros reconocimientos en todo el mundo y además consiguió cierta notoriedad, pues su film se estrenó en varias salas en el extranjero. Le siguió Bombón el Perro (2004), también premiada en San Sebastián, que logró de nuevo ser distribuida en España aunque con menor fortuna. Su última obra, El camino de San Diego, fue por enésima vez premiada en Donostia, pero apenas ha visto la luz en las salas...
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