Ordenanza de 1785

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Introducción

Durante el siglo XIX gobernaron a Puerto Rico un grupo de militares que ostentaban títulos de nobleza o altos rangos. Por eso, llaman a este periodo de gobernación “el gobierno de los condes.” Algunos de ellos tenían experiencia militar peleando contra los rebeldes latinoamericanos. De entre ellos, el que más largo tiempo gobernó la isla fue el general Miguel de laTorre. Todos ellos, ya fueran militares o condes tuvieron en común la actitud despótica, como no conceder libertades, la intolerancia a ideas liberales, el desprecio a todo aquello que oliera a reformas o la búsqueda de poderes para el pueblo y sobre todo un gran recelo hacia los negros ya fueran libertos o esclavos.

El gobernador de la Torre para compensar la falta de libertades yhacer más llevadera la vida al pueblo, se dio a la tarea de fomentar entre la población isleña la práctica de todo tipo de diversión. Pensaba y así lo expresaba que “pueblo que se divierte, no conspira”. Para hacer más definida esa afición por las diversiones y celebraciones religiosas instituyó fiestas nacionales, galleras, diversiones, celebraciones religiosas, visitas a los pueblos y todo género defiestas. A tal sistema de gobierno los historiadores han calificado como Gobierno de las Tres Bs- Baile, Botella y Barajas. Otros observadores más suspicaces le añaden dos Bs. adicionales- Bayonetas y Birrete; la primera por la cantidad de militares en la isla y la organización de las milicias en los pueblos y la segunda B, por la participación activa del clero católico en la actividades delgobierno y sus ataques contra los que reclamaban la libertad para su suelo.

LAS FIESTAS DE 1831

Uno de los acontecimientos más celebrados durante la gobernación de Miguel de la Torre fue el de las Fiestas Públicas de 1831. Estas se celebraban en honor al nacimiento de la infanta María Isabel Luisa, primogénita del rey Fernando VII, nacida el 10 de octubre de 1830. Hasta esemomento, España no tenía sucesores al trono. El rey ordenó de inmediato, por medio de decretos que se le” hicieran los honores de rigor mediante la celebración de festividades religiosas y públicas (a su hija) para conmemorar este hecho tan importante para el reino” (sic).

El gobernador, el obispo y demás funcionarios del gobierno y la Iglesia se comunicaron con todas las poblaciones dela isla y ordenaron se pusiera en ejecución las órdenes del Rey. Se recomendaba como posibles actividades los bailes, máscaras, comparsas de baile y jinetes, carreras a caballo, iluminación de los edificios públicos y hogares y la celebración de actos religiosos; misas, y Te Deum en los templos.

Celebración en el interior de la isla

Las fiestas en honor a la princesacoincidieron en algunos pueblos con la celebración de la Fiesta a la Virgen de la Candelaria (2 de febrero) y con los Carnavales pueblerinos que anteceden al miércoles de Cenizas, unos días antes de iniciarse la Semana Santa. Los gastos de las fiestas serían pagados por cuenta de los vecinos, los oficiales militares o los civiles que regenteaban los pueblos y los párrocos.

En la capitalcomenzó la celebración el primero de febrero y se extendió por seis días. Se Ordenó la iluminación de las calles, murallas, fuertes y edificios principales. La vistosidad de las fiestas y la participación activa del pueblo fue completa. En las comunidades pequeñas, como Vega Alta, cada Teniente a Guerra (alcalde) tenía que enviar al gobernador, una relación detallada de las actividades realizadaspara conmemorar el nacimiento de la Infanta. En Ponce se destacó entre otros eventos, la participación de comparsas de negros provenientes de Curazao. Estos negros libres residentes en Puerto Rico, vestidos de mujer o con trajes típicos de su isla, al son de su música autóctona y cantada en su lengua particular, hicieron las delicias de los asistentes.

Celebración en Vega Alta...
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