Qué Linda Sorpresa, Ji

¡Qué linda sorpresa, Ji!
Marcela Paz

Un día, mientras mi papá, mi mamá y yo almorzábamos, mi hermana Ji entró al comedor y por debajo de la mesa me pasó unacuestioncita caliente, peluda y viva. La metí en mi bolsillo sin que nadie se diera cuenta. Al ratito llegó otra vez la Ji y me pasó otra cuestioncita igual. Tenía comouñitas y se enredaba en el pantalón.
“Debe ser un coleóptero”, pensé, y en ese mismo momento apareció de nuevo la Ji y puso en mis rodillas dos cuestioncitas más.“¿De dónde las sacará?”, me preguntaba yo. Las sentía húmedas y muy suaves.
Entonces, las metí todas en la polera, pedí permiso para levantarme de la mesa y salí delcomedor agachado, casi corriendo. ¡Era grande la curiosidad por saber lo que llevaba escondido! En la cocina me esperaba la Ji. Me levanté al fin la polera y descubrí quelas cuestioncitas eran... ¡Unos gatitos recién nacidos! Flacos, peludos y mojados, con los ojitos apretados se enredaban en mi camiseta.
- Papelucho, hay muchos másen el cajón del azúcar- me dijo la Ji.
- ¿Entonces nuestro gato Teodora es Teodora?- le pregunté a mi hermanita, y corrí a la despensa.
Ahí, revolviéndose en lapegajosa azúcar, había más gatitos que lamían la leche que les daba nuestra gata. La Teodora los miraba y me miraba a mí, como reclamando a los gatitos que tenía yo yque puse a su lado. Parecía orgullosa y contenta.
- Tráele un vaso de leche- le propuse a mi hermana.
Nos quedamos mucho rato mirando a los gatitos. Muy pronto ibana crecer y podríamos jugar con nuestra gata y sus hijos. La Ji dijo que sería su cocinera y les prepararía una sopita. Yo les armaría una cama y un columpio.