Relatos de un peregrino ruso

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RELATOS DE UN PEREGRINO RUSO

Relatos de un peregrino ruso

Y todo el que invocare el nombre del Señor se salvará (Jl., III, 32 y Act., II, 21).

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Relatos de un peregrino ruso

INDICE

PREFACIO ........................................................................................................ 4

PRIMERA PARTE INTRODUCCIÓN, por Jean GAUVAIN.......................................................... 8 Primer relato..................................................................................................... 14 Segundo relato.................................................................................................. 27 Tercer relato ..................................................................................................... 58 Cuartorelato..................................................................................................... 62

SEGUNDA PARTE PRÓLOGO, por Charles KRAFFT.................................................................. 91 Quinto relato .................................................................................................... 95 Sexto relato.................................................................................................... 127 Séptimo relato ................................................................................................ 151

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PREFACIO

«Cuando un peregrino venga a visitaros, prosternaos ante él. No ante el hombre, sino ante Dios.» Si esto es así, y lo es de autoridad de quien lo pronunció 1 , lo es, yo diría, de modo eminente por lo que se refiereal protagonista, a la vez que relator, de la obra que nos ocupa. Por la puerta que abramos para acoger a este peregrino solitario, va a penetrar de algún modo la presencia de Dios; viva presencia que va a iluminar nuestra alma en la medida de nuestras necesidades y de nuestros anhelos. Exhortación magnífica y poderosa a la vida espiritual, a la vez que guía, estímulo y consuelo en ella, este«pequeño clásico» de la espiritualidad, pequeño por su sencillez y humildad y «clásico» por su extraordinaria difusión y acogida, es obra, sin duda, de un experto guía de almas, capaz de ordenar en una secuencia gradual, no según una ordenación lógica o, para el caso, teológica, sino específicamente espiritual una serie de relatos que, a primera vista, pueden parecer desprovistos de una hilación eintención determinadas. El camino que recorremos con el peregrino es tanto un itinerario espiritual en su anécdota concreta, configurada por la sucesión de sucesos exteriores, como también, y fundamentalmente, por la enseñanza específica contenida en cada uno de ellos, que nos adentra progresivamente en la vía espiritual, tal como es concebida por la tradición hesicasta en particular. Se nos describentodas las etapas de la vía, desde la inicial inquietud del alma que despierta a la llamada de lo alto, hasta la llegada a la hesychia, el «santo silencio», pasando por las fases de purificación e iluminación previas de aquélla. Este «testamento» del hesicasmo, como yo gustaría de calificar esta obra, constituye un testimonio inapreciable de éste, «la rama más directa y más intacta de lainiciación crística… que de los Padres del desierto hasta el peregrino ruso representa indiscutiblemente el patrimonio más inalterado de la espiritualidad cristiana primitiva,

El Abad APOLOS. Cfr. Apophtegmata Patrum (citado por Paul Evdokimov, Les âges de la vie spirituelle, París, 1964, p. 230).

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Relatos de un peregrino ruso

es decir, propiamente crística, y su expresión más pura y profunda»2 , a la que no será seguramente aventurado suponer extinguida ya prácticamente, por lo menos por lo que se refiere a su manifestación visible. Los dos pilares de la vía, la doctrina y el método, son reiteradamente expuestos y comentados desde diversos ángulos. La primera, recogida en la Filocalia, «tesoro de la sabiduría espiritual», como la califica su editor, Nicodemo el Hagiorita; y el...
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