Resumen: el misterio del mas alla

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Libro: EL MISTERIO DEL MAS ALLA
Autor: Antonio Royo Marín, O.P.

RESUMEN DEL MISTERIO DEL MAS ALLA

PRIMERA CONFERENCIA - EXISTENCIA DEL MÁS ALLÁ

El problema más grande, el más trascendental de nuestra existencia, es el de nuestros destinos eternos.

Precisamente porque el mundo de hoy no se preocupa de sus destinos eternos, sino solo de problemas terreno materialista, que, si Dios nolo remedia, acabarán en un desastre apocalíptico bajo el siniestro resplandor y el estruendo horrísono de las bombas atómicas.

Desde la más remota antigüedad se enfrentan y luchan en el mundo dos fuerzas antagónicas, dos concepciones de la vida completamente distintas e irreductibles: la concepción materialista, irreligiosa y atea, que no se preocupa sino de esta vida terrena, y la concepciónespiritualista, que piensa en el más allá.

La primera podría tener como símbolo una sala de fiestas, un salón de baile, un cabaret, y sobre su frontispicio esta inscripción, estas solas palabras: No hay más allá. Placeres, riquezas, aplausos, honores... ¡A pasarlo bien en este mundo! Comamos y bebamos, que mañana moriremos.

Pero hay otra concepción: la espiritualista, la que se enfrenta conlos destinos eternos, la que podría tener como símbolo una grandiosa catedral en cuyo frontispicio se leyera esta inscripción: ¡Hay un más allá! O si queréis esta otra más gráfica y expresiva todavía: ¿Qué le aprovecha al hombre ganar el mundo entero si al cabo pierde su alma para toda la eternidad?

San Agustín. Un hombre que conocía maravillosamente el problema, que sabía las angustias, laincertidumbre de un corazón que va en busca de la luz de la verdad sin poderla encontrar. Conocía maravillosamente el problema y sabía muy bien que no hay ni pueden haber argumentos válidos contra la fe católica.

Aquellos incrédulos de corazón. No tienen argumentos contra la fe. No creen porque no les conviene creer. Porque saben perfectamente que si creen tendrán que restituir sus riquezas maladquiridas, renunciar a vengarse de sus enemigos, romper con su amiguita o su media docena de amiguitas, tendrán, en una palabra, que cumplir los diez mandamientos de la Ley de Dios. Y no están dispuestos a ello. Prefieren vivir anchamente en este mundo, entregándose a toda clase de placeres y desórdenes.

Cuando el corazón está sano, cuando no tenemos absolutamente nada que temer de Dios, nodudamos en lo más mínimo de su existencia. ¡Ah, pero cuando el corazón está corrompido...! ¿No os habéis fijado que sólo los malhechores y delincuentes –jamás las personas honradas– atacan a la Policía o la Guardia Civil?

Aunque no tuviéramos la seguridad absoluta, ciertísima que tenemos ahora; aunque no fuera ni siquiera probable, sino meramente posible la existencia de un más allá con premios ycastigos eternos, la prudencia más elemental debería impulsarnos a tomar toda clase de precauciones para asegurar la salvación de nuestra alma. Porque, si efectivamente hubiera infierno y nos condenáramos para toda la eternidad, lo habríamos perdido absolutamente todo para siempre. No se trata de la fortuna material, no se trata de las tierras o del magnífico edificio, sino nada menos, que delalma, y el que pierde el alma lo perdió todo, y lo perdió para siempre.

Si resulta que hay infierno, ¡qué terrible chasco se van a llevar los que no piensan ahora en el más allá, los que gozan y se divierten en toda clase de placeres pecaminosos! Aun suponiendo, aun imaginando, que no existe un más allá después de esta pobre vida, ¿qué habríamos perdido con vivir honradamente?

SEGUNDACONFERENCIA - EL TRANSITO AL MAS ALLA

El momento de transición, del salto al más allá, de la hora decisiva de la muerte.

Pues así como hay dos concepciones de la vida, también hay dos concepciones de la muerte. La concepción pagana, que ve en ella el término de la vida, la destrucción de la existencia humana, la que, por boca de un gran orador pagano, Cicerón, ha podido decir: “La muerte es la...
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