Solo por gracia

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Solamente Por Gracia



Índice:

1. DIOS JUSTIFICA A LOS IMPIOS

2. DIOS ES EL QUE JUSTIFICA

3. JUSTO Y JUSTIFICADOR

4. SALVACIÓN DE PECAR

5. POR GRACIA MEDIANTE LA FE

6. ¿QUE ES LA FE?

7. ¿CÓMO SE PUEDE ACLARAR LA FE?

8. ¿POR QUÉ NOS SALVAMOS POR LA FE?

9. ¡HAY DE MI! NADA PUEDO HACER

10. AUMENTO DE FE

11. LA REGENERACIÓN YEL ESPÍRITU SANTO

12. MI REDENTOR VIVE

13. SIN ARREPENTIMIENTO, SIN PERDÓN

14. CÓMO SE DA EL ARREPENTIMIENTO

15. EL TEMOR DE CAER

16. CONFIRMACIÓN

17. ¿POR QUÉ PERSEVERAN LOS SANTOS?

18. CONCLUSIÓN


1
DIOS JUSTIFICA A LOS IMPIOS
Atención a este breve discurso. Hallarás el texto en la Epístola a los Romanos 4:5: «Al que no obra, pero cree en aquel que justifica alimpío, su fe le es contada por justicia».
Te llamo la atención a las palabras: «Aquel que justifica al impío.» Estas palabras me parecen muy maravillosas. ¿No te sorprende el que haya tal expresión en la Sagrada Biblia como esta: «Aquel que justifica al impío»? He oído que los que odian las doctrinas de la cruz, acusan de injusto a Dios por salvar a los impíos y recibir al más vil de lospecadores. Mas he aquí, como la misma Escritura acepta la acusación y lo declara francamente. Por boca del apóstol Pablo, por la inspiración del Espíritu Santo, consta el calificativo de «Aquel que justifica al impío» El justifica a los injustos, perdona a los que merecen castigo y favorece a los que no merecen favor alguno. ¿No habías pensado siempre que la salvación era para los buenos, y que lagracia de Dios era para los justos y santos, libres del pecado? Te había caído bien en la mente, sin duda, que si fueras bueno, Dios te recompensaría, y has pensado que no siendo digno, nunca podrías disfrutar de sus favores. Por tanto te debe sorprender la lectura de un texto como este: «Aquel que justifica al impío.»
No me extraña que te sorprendas, pues con toda mi familiaridad con lagracia divina no ceso de maravillarme de este texto. ¿Suena muy sorprendente, verdad, el que fuera posible de que todo un Dios Santo, justificara a una persona impía? Según la natural lealtad de nuestro corazón, estamos hablando siempre de nuestra propia bondad y nuestros méritos, tenazmente apegados a la idea de que debe haber algo bueno en nosotros para merecer que Dios se ocupe de nuestraspersonas. Pero Dios que bien conoce todos nuestros engaños, sabe que no hay bondad ninguna en nosotros y declara que «no hay justo ni aun uno» (Rom.3:10). El sabe que «todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia» (Isa.64:6); y por lo mismo el Señor Jesús no vino al mundo para buscar bondad y justicia para entregárselas a las personas que carecían de ellas. No vino porque éramos justos, sinopara hacernos justos, justificando al impío.
Presentándose el abogado ante el tribunal, si es persona honrada, desea defender al inocente, justificándole de todo lo que falsamente se le imputa. El objeto del defensor debe ser la justificación del inocente y no encubrir al culpable. Tal milagro está reservado para el Señor únicamente. Dios, el Soberano infinitamente justo, sabe que en toda latierra no hay un justo alguien que haga bien y no peque; y por lo mismo en la Soberanía infinita de su naturaleza divina y en el esplendor de su amor maravilloso. El emprende la obra, no tanto de justificar al justo cuanto de justificar al impío. Dios ha ideado maneras y medios de presentar delante de si al impío justamente aceptable; ha concebido un plan mediante el cual puede, en justiciaperfecta, tratar al culpable, como si siempre hubiera vivido libre de ofensa; sí, tratarle como si fuera del todo libre de pecado. El justifica al impío.
Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores. Esto es cosa sorprendente; cosa maravillosa especialmente para los que disfrutan de ella. Se que para mi, hasta el día de hoy, ésta es la maravilla más grande que he conocido, a saber que...
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