Teoria romana

2.4.- Análisis sobre la evolución histórica de la teoría del enriquecimiento injustificado o sin causa hasta la instauración del Derecho de Justiniano
En este punto, es importante señalar que existe una controversia doctrinaria en cuanto a la razón por la cual los romanos admitieron el principio del enriquecimiento injustificado o sin causa. Por un lado, está la tesis de Savigny, que señala quelo que los romanos hicieron fue darle una extensión a las reglas del contrato de mutuum, como veremos luego, a los casos análogos del pago de lo no debido y otros del enriquecimiento.
Por el otro lado, el tratadista francés Girard, sostiene que los romanos aceptaron el principio de que “aquel que sin causa retiene una cosa, está obligado a su restitución”, precisamente, en virtud de unadetentación sin causa. Según el tratadista ecuatoriano Alfonso Oramas Gross, esta última teoría es la que goza de mayor aceptación.
Continuado con el análisis, y en la línea del tratadista francés Girard, el autor italiano Bonfante manifiesta que: “…se llama enriquecimiento sin causa, el aumento patrimonial que se funda sobre una causa o relación jurídica injustificada, es decir, no reconocida por elderecho” . De la misma manera, Voci lo define como “un aumento patrimonial no justificado por alguna norma jurídica” .
Tal aumento patrimonial constituye al que lo experimenta, en deudor, por un importe igual al beneficio por él obtenido, y es en tal sentido que se dice que el enriquecimiento sin causa es una fuente de obligación.
Para entender mejor el origen de la teoría del enriquecimientoinjustificado, veamos lo que manifiesta al respecto el tratadista Huvelin:
Es, en Roma, una idea muy antigua que aquel que se ha enriquecido sin causa en detrimento de otra persona, debe cuenta a esta última de aquello con que se ha enriquecido. Hay en ello una obligación de equidad. Esta obligación estaba particularmente desenvuelta por los principios de la religión romana.
Se sabe que, para losromanos, todo hombre recibía, al nacer, un lote de manos del Destino. Este lote comportaba una proporción fija de felicidad y desgracia, de elementos positivos y negativos. Cuando uno de estos elementos variaba, el otro debía variar en sentido inverso. Quienquiera que se enriquecía sin causa, a expensas de otro, aumentaba el elemento positivo de su lote, sin disminución equivalente, y debía cuenta detodo lo que excediera del lote que le había sido atribuido.
La ley de partición (Némesis, de partir) sancionaba esta concepción fatalista de la existencia. Sanciones religiosas, luego civiles, vinieron a agregarse a esta sanción moral. El sistema de la venganza privada, el de la damnatio, no es más que aplicación de la ley de Némesis en ciertos casos determinados, especialmente en el caso en quehabía delito, hecho ilícito.
Debemos observar, sin embargo, que no todo enriquecimiento de una persona a expensas de otra daba, en Roma, lugar a un crédito a favor de esta última contra aquella. Era necesario, para que ello sucediera, que concurrieran circunstancias especiales que hicieran que el enriquecimiento se considerase injusto, lo que equivale a decir, como se vio supra y en el mismosentido que manifiesta el autor italiano Pacchioni , que el Derecho romano no conoció una acción genérica de enriquecimiento, sino tantas acciones como situaciones diversas pudieran presentarse: condictio indebiti; condictio ob rem data, que el Derecho Justinianeo llama causa data causa non secuta; condictio ob turpem causam; condictio ob iniustam causam; condictio sine causa. Todas estas accionestendían al mismo fin, que consistía en impedir un enriquecimiento injusto, pero cada una de ellas ofrecía un fundamento y perseguía un objeto propio, lo que produjo que se las estudie separadamente, por el momento, lo que más nos interesa es la condictio sine causa.
Asimismo, no faltan intérpretes que, fundándose en un pasaje que el Digesto atribuye a Pomponio (Lib. L, tít. XVII, fr. 206), hayan...
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