Voluntad

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Voluntad
Comedia en tres actos y en prosa
Benito Pérez Galdós

[pic]
[4]
|                     |PERSONAJES |ACTORES |            |
|  |
| |ISIDORA.|SRTA. GUERRERO. | |
| |DOÑA TRINIDAD. |SRA. DOMÍNGUEZ. | |
| |TRINITA. |SRTA. BLANCO. | |
| |ALEJANDRO.|SR. DÍAZ DE MENDOZA. | |
| |DON ISIDRO BERDEJO. |SR. JIMÉNEZ. | |
| |DON SANTOS BERDEJO. |SR. CARSÍ. | |
| |SERAFINITO.|SRTA. VALDIVIA. | |
| |LUENGO, corredor. |SR. CIRERA. | |
| |DON NICOMEDES, prestamista. |SR. DÍAZ. | |
| |BONIFACIO, dependiente.|SR. MENDIGUCHÍA. | |
| |LUCAS, ídem, íd. |SR. LÓPEZ ALONSO. | |
| |UN COBRADOR. |SR. TORNER. | |

Director de escena: RAFAEL M. LIERN

La escena en Madrid, calle Mayor.- Épocacontemporánea.
[5]

Acto primero

Trastienda de un establecimiento comercial.

[pic]

     (a) Puerta que comunica con la tienda y el almacén.
     (b) Puerta que conduce a las habitaciones de los dueños del establecimiento.
     (c) Puerta por donde se sale al portal de la casa.
     (d y e) Mesas grandes, sobre las cuales hay multitud de cajas, piezas de tela, vasos japoneses y otrosobjetos de comercio.
     (f) Mesa con los libros, papeles y utensilios de escribir de una casa de comercio.
     (g) Velador.
     (*) Sillas.

Derecha e izquierda se entiende del espectador.

Escena primera

DON ISIDRO, en la mesa, examinando un libro de cuentas, DOÑA TRINIDAD, en el centro, sentada; junto a ella, DON NICOMEDES, sentado como en visita, LUENGO, en pie.

     ISIDRO.-(Dando un gran suspiro, cierra el libro de cuentas.) Si Dios no hace un milagro, no hay salvación para mi casa.
     TRINIDAD.- (Afligida.) ¡Jesús nos valga! [6]
     LUENGO.- Querido don Isidro, ánimo. Una retirada honrosa, como dijo el otro, vale tanto como ganar la batalla.
     NICOMEDES.- Justo. El valor es plata, la prudencia oro. ¿Que no puede usted vencer? Pues se retira en buen orden, y...     LUENGO.- Y acepta el traspaso que le propuse.
     TRINIDAD.- ¡Traspasar, rendirse cobardemente! ¡Ay, si viene la miseria no es decoroso que nos entreguemos a ella sin lucha!
     ISIDRO.- (Con gran abatimiento.) ¡Luchar! ¡Qué bonito para dicho! Pero, en fin, luchemos, alma, luchemos. (Reanimándose.) Cierto que aún podríamos... Luengo querido, don Nicomedes, yo veo un medio de salir aflote, con paciencia, y tiempo por delante... pero necesito del concurso de los buenos amigos...
     LUENGO.- Don Isidro de mi alma, doña Trinidad, bien saben que les quiero como un hijo... ¡Ah, si yo tuviera capital, ya estaba usted salvado! Pero es público y notorio que mis corretajes no me dan más que lo comido por lo servido. El amigo don Nicomedes, a quien hablé esta mañana de parte de...
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