Yo, ella, el saxofonista

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 2 (454 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 8 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
DOMINGO

yo ella él el saxofonista

yo me quedé pensando en ella cuando la vi despedirse de su amante. era su amante, seguro que sí, cualquiera hubiese sido capaz de reconocer ese gestoaterciopelado que le dedicó. levantó el brazo de una forma tan sutil, tan bella, que al dejarlo caer parecía reproducirse en pausados fotogramas cada uno de los instantes. este gesto sin palabras y elegantecomo natural no era más que una despedida que insinuaba un "necesito un poco más de ti", sólo eso, así de breve y así de intenso.

ella arrancó a andar cubriéndose los ojos verdes con gafas negras. alpasar junto al saxofonista se detuvo, tiró una pesada moneda dentro del sombrero que había junto a la funda del saxo, y escuchó una canción con los pies muy juntitos. le dedicó una sonrisa tansincera como las de los días anteriores y se fue por el mismo camino de siempre.

él la miró con las manos en los bolsillos. dibujaba una medio sonrisa que dejaba entrever un toque de tristeza. como cadatarde, antes de marcharse, esperaba a verla desaparecer dos esquinas más allá, pero eso no sucedió. "qué pasaba?" se preguntaba.

ella se giró y volvió sus pasos hasta pararse de nuevo junto almúsico.

el saxofonista dejó de tocar para hablar con ella. nunca antes le había hablado con palabras.
con el saxo, con su música, le explicaba cada tarde lo mucho que esperaba el momento de verla cadadía. finalmente el músico consiguió convencerla para que aceptase el regalo, pues no quería esta vez dinero que pagase su amor. la chica con botas negras de tacón, recogió de la funda del saxo unagrabación casera que comprendía lo que tocaba habitualmente en ese trozo de calle. sin saberlo se llevaba enlatado el corazón de un músico en paro. se llevaba su confesión.

él después de verladesaparecer, sintió el dolor de una estaca atravesarle lo que hasta en ese precioso instante no había sido nada más que un frío reloj... tic-tac, tic-tac... dio media vuelta en busca de anestesia para su...
tracking img