A mi hijo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 8 (1854 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 27 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Mi Hijo: Declamada por Tito Fernández
(Tito Fernández, chileno)
Cada vez que me acuerdo de mi hijo,
me da como una punzada, aquí
adentro del pecho, donde se haya colocada
tan sensible, tan nombrada
y tan propensa a la emoción,
esa masa colorada que se llama corazón.
Y…¡cómo no voy a sentirla?… si se trata de mi hijo,
el que con sus payasadas, su chicle, su mermelada
me dejabapegajosos el cubrecamas, la almohada.
Y aunque a veces me propuse reñirlo…siempre fallaba
porque el pícaro salía con su sonrisa inocente
y al verlo así, tan…sonriente, bueno…lo perdonaba.
¿Cómo olvidar las mañanas en que mamá lo peinaba?
sentado él, en una silla, la barbilla levantada,
con un gesto de protesta por la lucha que libraban
la mamá y el remolino ese, que casi siempre ganaba.
Y nuncalogré explicarme el motivo por el cual
lo peinaban tanto y tanto…si al cabo quedaba igual.
Pero el tiempo va pasando y hoy mi hijo ya no es el mismo
ya no nos da los problemas entretenidos de niño.,
ahora es un caballero: se afeita con mi navaja,
se fuma mis cigarrillos,…y se pone mis corbatas!
Se acabó aquel inocente del susto, el llanto, la tos;
ahora él es el que manda, y hasta sabemás que yo.
Incluso, sin ir más lejos, ayer me trajo a su novia,
…yo por dentro los bendije…, por fuera me puse serio
porque debo confesar que me dio un poco de miedo
notar en aquellos mozos, cómo se ha pasado el tiempo.
Hoy… todo se ve distinto: las ropas, el sillón, la almohada;
si parece que les falta ese poco de mermelada.
Y todo tan… en su sitio, no hay nada en qué tropezarse,
no haynadie que quiebre un vidrio, ni haga a la mamá
enojarse,… y los platos no se rompen,… y el canario no se sale,
¡Cómo hace falta mi hijo, en esta casa tan grande!

PORQUE ME QUITE DEL VICIO de Carlos Rivas

No es por hacerles desaigre...
Es que ya no soy del vicio...
Astedes mi lo perdonen,
pero es qui hace más de cinco
años que no tomo copas,
onqui ande con los amigos...
¿Qué si no mecuadra?...¡Harto!
Pa que he di hacerme el santito:
he sido reteborracho;
¡como pocos lo haigan sido!
¡Perora si ya no tomo,
manque me lleven los pingos!
Dendi antes que me casara
encomencé con el vicio;
y, aluego, ya de casado
también le tupí macizo...
¡Probecita de mi vieja!
¡Tan güena siempre conmigo...!
¡Por más que l´hice sufrir
nunca me perdió el cariño!

Era una santa laprobe,
y yo con ella un endino;
nomás porque no sufriera
llegué a quitarme del vicio,
pero, poco duró el gusto,
la de malas se nos vino
y una nochi redepente,
quedó com´un pajarito.
Dicen que juel corazón...
Yo no sé lo que haiga sido;
pero sento en la concencia
que jue mi vicio cochino
el quizo que nos dejara
solitos a mí y a m´hijo,
¡un chilpayate di ocho años
que quedaba güerfanitoa ledá en qui hace más falta
la madre con su cariño!

Me sentí disesperado
de verme solo con mhijo...
¡Probecita criaturita!
Mal cuidado...mal vestido
sempre solo...¡Ricordando
al ángel que´bia perdido!

Entonces pa´no pensar
golvi a darle recio al vicio,
porque poniéndome chuco,
me jallaba más tranquilo,
y cuando yastaba briago
y casi jueras de juicio,
parece que mi dijunta
tabaallí, ¡junto conmigo!

Al salir de mi trabajo
m´iba yo con los amigos,
y, aluego, ya a medios chiles,
mercaba yo harto refino
y regresaba a mi casa
onde mi aguardaba m´hijo;
y allí, ¡duro!, trago y trago,
hasta ponerme bien pítimo...

¡Y aistaba la tarugada!
Ya endinantes les he dicho
lueguito vía a mi vieja
que llegaba a hablar conmigo
y encomenzaba a decirme
cosas de muchocariño,
y yo, a contestar con ella,
como si fuera dialtiro
cierto lo questaba viendo,
en tan mientras que mhijo
si abrazaba a mi asustado
diciéndome el probe niño:

«¿Onde está mi mamacita?
Dime on tá, papacito...
¿Es verdad que testá hablando?
¿Cómo yo no la deviso...?»
«Pos qué no la ve, tarugo,
¡vaye que li haga cariños!»
¡Y el probecito lloraba
y pelaba sus ojitos
buscando...
tracking img