Alonso, justo serna y anaclet pons: “la microhistoria: instrucciones de uso”, en: cómo se escribe la microhistoria: ensayo sobre carlo ginzburg, cátedra, madrid, 2000, pp. 231-273

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Alonso, Justo Serna y Anaclet Pons: “La microhistoria: instrucciones de uso”, en: Cómo se escribe la microhistoria: ensayo sobre Carlo Ginzburg, Cátedra, Madrid, 2000, pp. 231-273

La microhistoria: instrucciones de uso

I. Para la universidad americana, pero en general para mucho de sus lectores, Ginzburg representa la microhistoria y la obra que se ha colocado entre loshistoriadores más celebrados es El queso, un texto que inevitablemente se identifica con aquella corriente.
Sin embargo, lejos de ser éste un hecho tan obvio, hay datos que conspiran contra esa evidencia. Para empezar, no hay una coincidencia cronológica entre una cosa y la otra. El rótulo, la microhistoria, comienza a difundirse a principios de los 80, cuando la editorial Einaudi, crea unacolección con el título de “Microhistorie”. El queso es anterior a esa colección y en sus páginas no hay alusión explícita a esa expresión. Si el volumen a calificar así, que se toma como emblema de la microhistoria, no contiene esa expresión, entonces la necesidad de esa relación no es tan evidente. En El queso, no hay identificación microhistórica. Convendrá despejar esa incógnita, aclarar de quéhablamos cuando hablamos de microhistoria y, por tanto, verificar la inmediata y necesaria identificación que se da entre Carlo Ginzburg, El queso y dicha corriente.
¿Qué nos dice C. Ginzburg? Hasta 1994 no fue muy explícito, no se pronunció extensamente sobre la microhistoria. Nos referimos a la falta de algún ensayo en el que aclara sus contenidos. Para empezar, El queso, no tuvo propiamenteuna segunda edición que modificara, completara o actualizara los datos, las explicaciones o los enfoques. En segundo lugar, los libros que publicó más tarde no tomaron la etiqueta de microhistoria como dato central de su reflexión.
Más aún podría decirse de Mitos, emblemas, indicios (1986), en donde la palabra clave nos es microhistoria, sino morfología. Esta voz daba sentido a suitinerario intelectual y, además, servía de rótulo a una obra que reunía piezas antiguas y nuevas del mismo autor.
Cuando a comienzos de los ’90 aparecía El juez y el historiador ni la etiqueta microhistoria servía de reclamo o alusión ni tampoco su fondo editorial “Gli Struzzi”. A partir de El queso y su éxito, cada una de las obras siguientes de Ginzburg ha tenido acomodo en coleccionesdiferentes, de manera que su apellido no ha sido encasillado en ninguna de ellas. El nomadismo de este historiador se ha visto reforzado finalmente por el cambio de editorial. C. Ginzburg ha pasado a publicar con Feltrinelli. Su nueva vinculación ha tenido de entrada dos resultados.
1- Por un lado, la aparición de un nuevo libro suyo (Occhiacci di legno, 1998), en donde el reclamo de la microhistoriaha desaparecido por completo.
2- Por otro, ese texto se ha incluido en una nueva sección de una de las colecciones clásicas de ese editor. Tampoco en este caso hay referencia algunas a la microhistoria ni a la renovación que ésta supuso. Y lo mismo puede decirse en relación con History, Rhetoric and Proof (1999). Además del antiescepticismo, que es el objeto recurrente de sus últimaspublicaciones, esta obra se plantea también de forma explícita el problema de la diversidad cultural y elude igualmente la cuestión de la microhistoria.
Habrá que datar en 1994 el momento en que este historiador se decide a pronunciarse sobre la relación que habría entre su obra y la microhistoria. Es un ensayo breve, preferentemente autobiográfico y que parece el cierre de esa antigua relación. Enese texto, titulado “Microhistoria: dos o tres cosas que sé de ella”, Ginzburg se empeñaba en una reconstrucción filológica del término, rastreando los autores que, a su juicio, lo habían empleado antes de su masiva difusión. La voz habría tenido un uso previo en inglés, castellano y francés. Un estudioso norteamericano, George Stewart, un historiador mexicano, Luis González, y Fernand Braudel,...
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