Apartados existencialistas de el libro "el extranjero" de albert camus

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Apartados con contenido Existencialista de la obra “El Extranjero” de Albert Camus

1. Cuando se aproximaba al ataúd lo detuve. Me dijo:¿No quiere?. Respondí:No;. Se detuvo y me sentí molesto porque comprendí que no habría debido decir aquello. Al cabo de un momento, me miró y me pregunto: Por qué; Pero sin reproche como si se informase. Dije No.(pág. 12 y 13)
2. Tuve entonces deseos defumar. Pero dudé porque no sabía si podía hacerlo delante de mamá. Reflexioné; la cosa no tenía importancia. Ofrecí un cigarrillo al conserje y fumamos.(pág. 15)
3. Le dije: «Cómo?». Repitió señalando al cielo: «Pega fuerte». Contesté: «Sí». Poco después, me preguntó: «Es su madre la que va ahí?». Repetí: «Sí». «,Era vieja?» Contesté: «Más o menos», porque no sabía la edad exacta. Después secalló (pág. 22)
4. Pero, por una parte, no es mía la culpa de que hayan enterrado a mamá ayer y no hoy y, por otra, yo habría tenido en cualquier caso mi sábado y mi domingo. Por supuesto, eso no me impide comprender al patrón. Me costó trabajo levantarme porque estaba fatigado de mi jornada de ayer. Mientras me afeitaba, me pregunté qué iba a hacer y decidí ir a bañarme. Tomé el tranvía parair a la casa de baños del puerto. Llegué y me zambullí (pág. 24-25)
5. Por lo general, le tienen poca estima. Pero me habla con frecuencia y, a veces, pasa un rato a mi apartamento porque le presto atención. Creo que lo que dice es interesante. No tengo, además, razón alguna para no hablarle. Se llama Raymond Sintes. Es bastante bajo, con anchos hombros y nariz de boxeador. (pag 33 )
6.Subimos, y cuando iba a dejarlo, me dijo: «Tengo en mi habitación morcilla y vino. ¿Quiere tomar un bocado conmigo?...». Pensé que así no tendría que cocinar y acepté. Tampoco él tiene más que una habitación, con una cocina sin ventana.(pág. 33)
7. Me explicó entonces que, precisamente, quería pedirme consejo sobre este asunto, que yo era un hombre, que conocía la vida, que podría ayudarlo y queasí sería mi camarada. No dije nada y volvió a preguntarme si quería ser su camarada. Dije que me daba lo mismo y pareció contento.(pág. 34)
8. Yo le dije entonces que debía ir a la perrera y que allí se lo devolverían pagando ciertos derechos. Me preguntó si el pago sería elevado. Yo lo ignoraba.
9. Le dije que la perrera guardaba los perros tres días a disposición de sus propietarios yque después hacían lo que mejor les pareciera. Me miro en silencio. Después dijo: «Buenas tardes». Cerró su puerta yo oí ir y venir. Crujió su cama. Y por el extraño ruidillo que atravesó el tabique, comprendí que lloraba. No sé por qué pensé en mamá. Pero tenía que levantarme pronto al día siguiente. No tenía hambre y me acosté sin cenar.
10. «Usted es joven y tengo la impresión de que es unavida que ha de gustarle.» Dije que sí, pero que en el fondo me daba igual. Me preguntó entonces si no me interesaba un cambio de vida. Contesté que no se cambia nunca de vida, que en cualquier casi todas valían lo mismo y que la mía aquí estaba lejos de disgustarme. Pareció descontento, me dijo que nunca respondía directamente, que no tenía ambición y que eso era desastroso en los negocios.Hubiera preferido no decepcionarlo, pero no veía razón alguna para cambiar de vida. Pensándolo bien, no me sentía desgraciado. (pág. 45)
11. Cuando era estudiante, tenía yo muchas ambiciones de ese tipo. Luego, cuando tuve que abandonar mis estudios, comprendí muy pronto que todo eso carecía de verdadera importancia. (pág. 45)
12. Por la tarde, Marie vino a buscarme y me preguntó si queríacasarme con ella. Le dije que me daba igual y que podíamos hacerlo si era su deseo. Me preguntó entonces si la quería. Contesté, como ya había hecho una vez, que nada significaba eso, pero que ciertamente no la quería. «Por qué te casarías entonces conmigo?», dijo ella. Le expliqué que la cosa no tenía importancia alguna, pero que si ella lo deseaba podíamos casarnos. Además, era ella la que lo...
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