Catilinarias

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Primera Catilinaria: Oratio in Catilinam Prima in Senatu Habita

En contra de lo que era habitual en los discursos del Senado, la primera Catilinaria es relativamente breve -aproximadamente 317renglones en latín- y va directamente al grano, careciendo de exordio. El discurso comienza con una de las frases más recordadas y famosas de Cicerón:
Quousque tandem abutere, Catilina, patientianostra?
Quam diu etiam furor iste tuus nos eludet?
Quem ad finem sese effrenata iactabit audacia? ¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?
¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndosede nosotros?
¿Cuándo acabará esta desenfrenada audacia tuya?
Catilina estaba presente cuando Cicerón pronunció el discurso en el templo de Júpiter Stator: al entrar en el mismo, los demás senadoresse apartaron de él y lo dejaron solo en su escaño. Catilina trató de replicar el discurso, pero los senadores lo interrumpieron una y otra vez acusándolo de traidor. Tantos fueron los insultos quevertieron contra Catilina, que éste tuvo que salir corriendo del Senado, y poco después abandonó la ciudad y se dirigió al campamento de Manlio, quien estaba al mando del ejército rebelde. Al díasiguiente, Cicerón llamó a reunión al Senado, y pronunció su Segunda catilinaria
[editar]Segunda Catilinaria: Oratio in Catilinam Secunda in Senatu Habita ad Populum

En este discurso, Cicerón informó alos habitantes de Roma de que Catilina había abandonado la ciudad, no partiendo hacia el exilio como se rumoreaba, sino para unirse al ejército rebelde con el que pensaba derrocar el gobierno del Senadoy el Pueblo de Roma. Describió a los conspiradores que apoyaban a Catilina como a hombres ricos endeudados, gente ansiosa de poder y riquezas, veteranos seguidores de Sila, gente arruinada queesperaba algún cambio, criminales, libertinos, y demás gente de la ralea de Catilina. Aseguró al pueblo de Roma de que no debían temer nada de Catilina, pues él [Cicerón], el cónsul, y los dioses...
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