Cuento

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (809 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 1 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
BLANCA Y EL SALVAJE

Blanca tenía el pelo crespo y los ojos entre verdes y amarillos. Era linda, pero extraña.

Andaba siempre como distraída y casi nunca hablaba. Ni siquiera aquel día que laabuela llevó a Blanca y a todos los muchachos a bañarse al Pozo de las Corales, allá en el monte, entre los árboles y cafetales. Los muchachos iban adelante preparando con sus cuchillos las horquetaspara matar las coralillos o palancas que siempre aparecían cerca de la poza o en el camino y que son muy peligrosas además que espantan a la gente.

Mientras tanto las niñas les seguían haciéndolesfiesta, con gritos, bromeando y jugando… unas imaginaban novios y otros se echaban miraditas y reían. Pero atrás iba Blanca, la niña bonita pero rara, oyendo los ruidos del monte: los chirridos, losquejidos, las hojas susurrando, los grillos. De vez en cuando, se detenía y volteaba porque parecía que alguien la seguía, sentía que unos ojos, una voz, una sombra entre las hojas caminaba entre elsol de la mañana.

—Vamos, niña— gritaba la abuela apurándola.

Pero Blanca fue la última en llegar al pozo, la última en sacarse la ropa y la última en saltar al agua oscura y rumorosa. Y todavíaallí, en medio del pozo, le parecía sentir que alguien la miraba, que alguien la llamaba desde los árboles altos.

—Es que en el monte sale el salvaje, que hechiza a las niñas bonitas— decían lasmuchachas del pueblo.

Blanca salió del agua miró a todos lados, tenía miedo del agua y del aire, se sentó acurrucadita en una piedra donde caía el sol, con el pelo lleno de gotitas brillantes, depronto sintió que veía ojos de tigre y patas de venado cruzando sin ruido por entre el matorral. Se enjugó los ojos y volvió a mirar y no había nada.

En eso, un viento caliente sopló y algo se leenredó en el cabello. Se levantó asustada y de su pelo crespo cayó una flor de cartón que parecía un alcatraz. Miró hacía arriba. La alta copa del árbol, lleno de flores rojas, se mecía con el viento,...
tracking img