Dolores o la felicidad

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  • Publicado : 6 de marzo de 2012
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Dolores o la felicidad
Odisea en tres actos de David Olguín (1995) De la felicidad no sabemos de cierto más que la vastedad de su demanda. En ello reside precisamente o que de subversivo pueda tener el término, pues, por lo demás, resulta ñoñería de canción ligera o embaucamiento de curas. La felicidad como anhelo es así, radicalmente, un proyecto de inconformismo: de lo que se nos ofrece nadapuede bastar. Se trata del ideal más arrogante, pues descaradamente asume que tacharla de “imposible” no es aún decir nada contra ella. Imposible, pero imprescindible: irreductible. Quizá lo que ocurre con la felicidad es que somos incompatibles con ella. Felicidad es aquello que brilla donde yo no estoy, o aún no estoy o ya no estoy. Para ser feliz tendría que quitarme yo. Y sin embargo, es el yoel que quiere ser feliz, aunque no se atreva a proclamarlo a gritos por las calles del mundo, aunque finja resignación o acomodo a la simple supervivencia, es decir, a la obligación de la muerte. Decir “quiero ser feliz” es una ingenuidad o una cursilería, salvo cuando se trata de un desafío, de una declaración de independencia, de una forma de proclamar: “Al cabo nada os debo”. En cuanto deja deser un cebo o una reconciliación piadosa, la felicidad -por inasible, por perennemente hurtada- comienza a liberar. Lanzada hacia el futuro, por radiante que éste parezca, a felicidad suena a hueco: a fin de cuentas, todos sabemos lo que nos espera... No es cierto que el tiempo
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se lleve la dicha, pues nos trae su nostalgia, que es la única forma que tenemos de conocerla. Fernando SavaterPersonajes*: Las parcas: Atropos Láquesis Cloto El Angel Lola Sola y sus dobles: Lola Sola 1 Lola Sola 2 Lola Sola 3 Lola Plástica 1 Lola Plástica 2 Lola Plástica 3 Lola Mearrastro Lola Asústame Lola Mento Tiempo: el aire que respiramos. Lugar: Una habitación blanca. Las paredes son una apariencia: ocultan otras realidades. En un plano alto está una rudimentaria máquina de tejido. Es el territorio deLas parcas. Se trata de un espacio mental, una especie de no lugar donde conviven tiempos y espacios diversos. Domina la síntesis de elementos. Lola Madre Lola Abuela Lola Bisabuela Lola Ejecutiva Lola Secre Lola Mocha Lola Robótica Lola Cura Lola Mantra

Vestuario: Las Parcas visten de negro. El Angel de gris y blanco. Lola y sus dobles usan una misma gama de color en su vestuario. * Estaobra fue escrita para un elenco de siete mujeres y un hombre. Primer acto I Las parcas En un plano alto, Las parcas tejen el Destino. Cloto tiene mal de San Vito y un defecto de habla. Cada vez que trata de sostener un hilo enmaraña más y más la rueca. Láquesis, ocupada en su revista de moda, se olvida por completo del huso. Atropos, con lentes oscuros, sostiene una tijera tan oxidada que apenaspuede cortar los hilos. Atropos: ¡Muévete, Cloto! Cloto: Láquesis... me enredé... Atropos: ¿Qué pasa con los hilos...? Láquesis, trabaja. Cloto: Atropos, me enredé. Cloto busca desenredar los hilos pero provoca el efecto contrario. Láquesis continúa absorta en la lectura de su revista. Atropos: ¡Maldita sea, por eso ya nadie cree en la Necesidad y el Destino!

Láquesis: No grites, Atropos. Nadaremedias gritando. Cloto: ¿Alguna de ustedes podría desenredar los hilos? Atropos: Mira en lo que han parado las hijas de la Noche. ¡Ah, si volvieran los dioses del sueño y de la muerte! ¡Ah, pobre casta de Temis y de Júpiter! ¡Ah, tejedoras que en otro tiempo gobernaban la vida de los hombres! Cloto: (Contemplando sus manos en la maraña de hilos.) ¿Alguna de ustedes me podría ayudar a desenredar loshilos? Atropos: En aquellos días bastaba con pronunciar nuestro nombre y todos temblaban. ¡Ay, hermanas, nunca pensé que llegaría a ver esta decadencia, este remedo ridículo de lo que alguna vez fueron Las parcas! Láquesis: ¿Que llegaras a ver qué? Por favor, Atropos. Si tu tijera fuera bastón serías menos torpe. Atropos: ¡Insolente! ¡No veo con ojos físicos, veo con el alma! Láquesis: Ay, por...
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