El chino mandarin

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 31 (7528 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 11 de junio de 2009
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL CHINO MANDARINO
1. EL VERANO
Alicia y Vctor eran chicos inquietos, juguetones, con mucha imaginacin. La ciudad para ellos significaba el fin del verano. El tiempo estival lo disfrutaban en un pueblo pequeo, insignificante, perdido en la Tierra de Campos castellana. Nada de interesante aparentaba tener el puebln, no haba piscina, ni salas cibernticas, ni parque con columpio. Tan slo un rbolque haba resistido la tala, daba algo de sombra junto a la Iglesia. Las calles no conocan el asfalto, la carreta nacional que lo cruzaba con el trasiego de automviles, te haca despertar del sueo de un tiempo y una forma de vida en grave declive. Era tal la sensacin de abandono que slo tena vida con la llegada de los nios en los meses de julio y agosto.
Pero all, los cantos se convertan enjuguetes, la tierra en castillos fantsticos, los balones pegaban botes desafiando a la trayectoria de su lanzamiento y las bicicletas daban saltos y circulaban sin peligro alguno.

Alicia y Vctor se lo pasaban muy bien. Junto a otros nios, perseguan a las gallinas y los corderos, se adentraban en los palomares y visitaban las pequeas huertas que cultivaban los mayores para pasar el tiempo. Jugabansin juguetes, pero era muy divertido, ante ellos, todo un mundo mgico por descubrir: charcas con ranas, grillos cantores, chicharras encantadas?
Los mayores no eran cascarrabias, sino los que les enseaban y contaban historias de otros tiempos y mostraban con orgullo los aperos de labranza. Nada de eso tenan en la ciudad. Lo mas bonito era el espectculo de verlos jugar bajo la mirada atenta de losabuelos, convertidos en esos meses en personas que recobraban su vitalidad, y se sentan agradecidos, llenos de cario.
Disfrutaban de mucha armona, y la soledad para jugar era algo que no conocan, los corrillos de nios no marginaban a nadie. Aprendan a convivir, a divertirse sin playstation, a hacer las paces de inmediato si tenan una discusin.
Y llegaban las fiestas, y bailaban sin parar conesas orquestas itinerantes que anunciaban das alegres con traca y desfile del Santo Patrn. Los chicos se arremolinaban junto a los mayores para ver cmo preparaban esas brasas para asar sardinas y curioseaban todo lo que pasaba. Aprendan a descubrir con ojos de fascinacin y respeto un mundo mgico, sin miedo a reprimendas por volver a casa con la ropa sucia y los zapatos llenos de pajas secas.
Porla noche salan junto con todos los chicos sin hacer distinciones por edades, a tomar el fresco y compartir historias. Se apelotonaban junto a una de las farolas que alumbraban el pueblo, olvidando y condenando a la televisin al olvido. Si haca fro, se reunan en el local del pueblo, jugaban a las cartas y organizaban excursiones para el da siguiente. Bajaban hasta la vega andando, con un bocadillo,sin temor al tiempo empleado en comerlo, y con el nimo de encontrarse con algn pastor y su rebao de ovejas.
Para todos aquellos chicos los das veraniegos pasaban sin someterse a horarios, salvo el de las horas de comer, que era cuando en el pueblo se escuchaban las voces de los mayores obligndoles a volver a casa para sentarse a la mesa.

Pero pasaban los das y llegaba el fin del mes deagosto. El pueblo iba despidiendo a sus pequeos de forma escalonada, y los que iban quedando reforzaban an mas los lazos de unin. Poco a poco se iban todos.
Y tambin les llegaba su hora de partir a Alicia y Vctor. Volver a hacer el equipaje era un martirio, entre lloros y promesas de volver al verano siguiente, ayudaban a su madre con las maletas.
Era tan grande su pesar, que sus lamentos llegarona los gnomos. Los gnomos que habitaban en el puebln, se reunieron unos das antes del da de su marcha y decidieron que esos nios no podan volver a la ciudad abandonando toda la fantasa e imaginacin que haban adquirido en el verano. De manera que decidieron convencer a uno de ellos, que vino de Oriente antao, y que llamaban el Chino Mandarino para que habitara dentro del odo derecho del padre y...
tracking img