El librero de kabul

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  • Publicado : 27 de abril de 2011
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Noviembre de 2001, tras la caída del régimen talibán, la corresponsal de guerra más joven y bien considerada de Europa, Asne Seierstad, entra en Kabul junto con la Alianza del Norte; artífices dela caída del régimen. Nada más entrar, y después de comprobar la desolación de las calles y el tipo de vida de la gente de allí, tropieza con Sultan Khan, un librero patriota afgano y cabeza defamilia (en esta situación, hablar del Pater familias es completamente acertado). Las estanterías de su librería rebosan de libros; de diferentes temas y hasta diversas lenguas: colecciones depoesía, leyendas afganesas del lugar y de más allá, novelas diversas, y muchos otros más. A pesar de ser un vendedor muy hábil y llevar mucho tiempo en el negocio, no puede evitar quejarse: ‘Primerolos comunistas me quemaron los libros, luego los mujahidines me arrasaron la tienda entera, y ¿cómo no? Finalmente los talibanes me la volvieron a quemar enterita’. Un día, este librero de Kabul,Sultan Khan, invita a la corresponsal a cenar a su casa; y posteriormente a pasar una temporada en ella. Durante su estancia en esa casa, observa como pese a la caída del régimen, pocas cosas hancambiado; sobretodo para las mujeres. Sultan Khan le presenta a una de sus mujeres, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas, a la madre… y mientras los hombres ríen y explican anécdotas variashaciendo bromas, las mujeres casi no abren la boca. Leila, Jamila, Sonya; nunca empiezan una conversa ni responden directamente cuando hay hombres presentes. Las órdenes del padre para Leila, lamenor de las hijas, son que debe servir a la corresponsal y conseguirle cualquier cosa que pida. En medio de la multitud de gente que vive en esa casa, se desarrollan muchas y diversas situacionesde las que Asne Seierstad es testigo: amores prohibidos, matrimonios de conveniencia, crímenes y levantamientos silenciosos de las mujeres que como Leila aún se sienten condenadas a ‘morder polvo’.
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