Ensayo del libro " el arte de amargarse la vida"

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3808 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 25 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Ensayo del libro: El arte de amargarse la vida

En esta obra “El Arte de Amargarse la Vida” del psicólogo Paul Watzlawick, sociólogo y psicólogo, nos presenta la forma en cómo podemos encontrar la “felicidad”, estado mental por el cual lucha el ser humano en el trascurso de toda la vida.
Watzlawick, no nos da buenos consejos para alcanzar la felicidad, para eso existen varias formas quenumerosos medios de comunicación que a través de todo tipo de profesionales brindan en la búsqueda de ella, pero él al contrario, señala las maneras en que podríamos perseguir la vida desgraciada y amargada. Comencemos entonces con lo que el autor nos tiene preparado.
Sobre todo esto: sé fiel a ti mismo, se trata fundamentalmente de la convicción de que no hay más que una sola opinión correcta:la propia. Una vez que se ha llegado a esta convicción, muy pronto se tiene que comprobar que el mundo va de mal en peor. El que es fiel a sí mismo y a sus principios, no está dispuesto a ningún compromiso barato. Puesto a escoger entre ser y deber. En el esfuerzo por permanecer fiel a sí mismo, se convierte en un espíritu de contradicción. No contradecir ya sería traicionarse. El simple hecho deque los otros le sugieran algo, ya es motivo para que a él lo rechacen.
Ahora cuantro ejercicios con el pasado, según dicen, el tiempo sana las heridas y los sufrimientos. Es perfectamente posible escudarse contra esta influencia del tiempo y convertir el pasado en una fuente de amarguras. Al menos cuatro mecanismos ya conocidos de antiguo están a nuestra disposición.
1. La sublimación delpasado, con alguna habilidad, hasta el principiante puede también conseguir ver el pasado a través de un filtro que sólo deje pasar con luz transfigurada lo bueno y bello. Sólo cuando este truco no funciona, se recuerdan con realismo vigoroso los años de la pubertad (ni hablar que también los de la niñez) como época de inseguridad, de dolor universal y de angustia de futuro, y no se echa de menos ni unosolo de sus días. En cambio, el aspirante a la vida amarga que esté más dotado, no tendrá seguramente mayor dificultad en ver su juventud como edad de oro perdida para siempre y en constituirse de este modo una reserva inagotable de aflicción.
Déjese guiar, además, por la siguiente reflexión eminentemente lógica: si la pérdida del ser querido es tan infernalmente dolorosa, qué delicia celestialno será el nuevo encuentro. Apártese de todos sus amigos, quédese en casa junto al teléfono, a fin de que, si sonara su hora afortunada, esté usted disponible de inmediato y del todo. En caso de que la espera se le haga larga en exceso, entonces la experiencia humana de tiempos inmemorables aconseja trabar una nueva amistad que sea idéntica a la anterior en todos sus detalles (por distinta queésta al principio le parezca).
2. La mujer de Lot, otra ventaja de aferrarse al pasado está en que no deja tiempo de ocuparse del presente. Si esto se hiciese, podría suceder muy bien que uno, por pura casualidad, en un viraje de 90 o hasta 180 grados de su ángulo visual, tuviese que comprobar que el presente no sólo le ofrece contrariedades suplementarias, sino también alguna que otracontra-contrariedad; no hablemos de muchas novedades que podrían hacer tambalear nuestro pesimismo adoptado una vez para siempre. En este punto, contemplamos con admiración a nuestra maestra ejemplar de la Biblia, la mujer deLot —usted lo recuerda, ¿verdad?—. El ángel dijo a Lot y a su familia: «Escapa, por tu vida. No mires atrás, ni te detengas en toda la llanura...» Pero su mujer «miró atrás y se convirtióen estatua de sal» (Gen. 19, 17.26).
3. El vaso de cerveza fatal, para nuestro tema es mucho más importante el hecho de que, si las consecuencias irreparables del primer vaso de cerveza no disculpan los vasos que siguen, sí los determinan. Dicho de otro modo: muy bien, uno carga con la culpa, entonces debiera uno haberlo sabido mejor, pero ahora ya es demasiado tarde. Se pecó entonces, ahora se...
tracking img