fanega de diamantes

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  • Publicado : 24 de octubre de 2013
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FANEGA DE DIAMANTES
Cuenta la historia de Alí Hafet, un rico granjero persa que vivía junto al río Indo.  Alí Hafet era ambicioso, deseaba poder, gloria, fortuna.  Aunque ya era rico, sus riquezas no eran suficientes para colmar sus ambiciones.

Supo una vez que los diamantes eran las joyas más preciadas y se hizo el raciocinio de que la posesión de las minas que las produjesen, le daría,además de una fortuna inconmensurable, el poder y la gloria.  Cuando supo esto, casi no pudo esperar para vender sus propiedades y salir a correr el mundo en busca de  diamantes.  Recorrió montañas y llanuras, exploró ríos y océanos en su desesperada búsqueda de las minas que producían las preciosas gemas que tan buen precio tenían en los mercados del mundo.  Pero nunca tuvo éxito.

Un día, sindinero ya, desesperado y medio enloquecido por su fracaso, se lanzó a las aguas del Mediterráneo y murió ahogado.

Entre tanto, el hombre que compró su granja a orillas del Indo, halló un día una rara piedra que reflejaba los rayos del sol, devolviéndolos con igual brillantez.  Al hacerla examinar, se halló que era un diamante de incalculable valor y la finca estaba literalmente cubierta de piedrassemejantes, en distintos tamaños, que encontraban con sólo remover una ligera capa de tierra.

El sucesor de Alí Hafet  halló la riqueza y el poder, en el mismo suelo que aquel había abandonado.

Esta es una historia  real.  Es la historia de cómo fueron descubiertas las fabulosas minas de Golconda, cuyas gemas enriquecieron las coronas imperiales de Inglaterra y Rusia.

Alí Hafet nunca sedetuvo a averiguar cómo era un diamante en bruto ni como se podía distinguir.  Obrando igual que miles y miles que ignoraron lo propio por buscar lo ajeno, mal vendió su granja y se fue a buscar, entre otros sitios, la riqueza que siempre había tenido bajo sus propios pies.

Todos vivimos en medio de Fanegas de Diamantes, pero carecemos de  la adecuada actitud mental y la preparación para sabercómo son nuestros diamantes y cómo estamos ahora. Pasamos nuestras vidas buscándolos en empleos y negocios de distinta índole y en sitios diversos, sin darnos cuenta de que los tenemos bajo nuestros propios pies.

Por desgracia, esa historia no es única.

En Pensilvania vivía un granjero que, aunque próspero, siempre deseaba tener una casa distinta. Pero él era muy precavido y cuidadoso; noiba a vender su granja sin tener antes algo seguro. Se fue al Canadá, donde un hermano se dedicaba a la industria del petróleo; al llegar, le solicitó un empleo en su empresa, a lo cual le contestó su hermano: “Aprende todo lo que puedas sobre el petróleo y te daré el empleo”.

El granjero volvió a Pensilvania y se dedicó a aprender todo lo sabido hasta entonces sobre el oro negro. Sintiéndose yacapacitado, vendió su granja y se fue a trabajar con su hermano. Ahora... ya lo imagina usted: El granjero que compró la finca, vio sólo una semana después,  que los ganados que habían traído no podían comer el pasto ni tomar el agua de la orilla del río, porque todo lo cubría una capa de aceite. ¡Oro negro! ¡Petróleo!.

Allí nació la ciudad que es testigo de la veracidad de esta historia:Tistuville, Pensilvania, una de las que originaron la portentosa industria petrolera de Estados Unidos.

La historia esta llena de casos como estos. ¡En todo el mundo!

Historias como estas suceden a diario. Los hombres y mujeres viven en busca del pasto del vecino, creyéndolo más verde; pero no se detienen a pensar nunca que el suyo puede ser tanto o más verde que aquel  que envidian. La verdad esque mientras deseamos el puesto de otros, hay cientos que darían años de su vida por tener el nuestro. Nada me parece más digno de lástima que esos miles de Alí Hafet, que pasan su vida buscando cofres de tesoros, en el arco iris de empleos y negocios y llegan a la vejez, amargados y escépticos, con tristes experiencias, sin haber logrado más que decepciones. Pasan su feliz existencia buscando...