Feminismo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 369 (92134 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 6 de febrero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Contra el postmodernismo
Índice
PRÓLOGO Capítulo 1 LA JERGA DE LA POSTMODERNIDAD Capítulo 2 MODERNISMO Y CAPITALISMO Capítulo 3 LAS APORÍAS DEL POSTESTRUCTURALISMO Capítulo 4 LOS LIMITES DE LA RAZÓN COMUNICATIVA Capítulo 5 ¿QUE HAY DE NUEVO? Capítulo 6 EPILOGO

Alex Callinicos (Extraído de IZQUIERDA REVOLUCIONARIA)

Prólogo a la edición en español
¿Cuál es la idea de hablar de progreso aun mundo que se sume en la rigidez de la muerte? Walter Benjamín Toda época ha rechazado su propia modernidad; toda época, desde la primera en adelante, ha preferido la época anterior. Walter Map La versión original de este libro fue publicada en inglés en 1989. En cierta medida, su tono refleja las peculiaridades culturales y políticas del ambiente que predominó en los países de habla inglesa afines de los años ochentas. Después de todo, era la época de Reagan y de Thatcher, época en la cual las economías occidentales parecían flotar hacia una prosperidad cada vez mayor, sostenida por una ola de especulación en el mercado de valores y en el intercambio comercial acompañada por una retórica generalizada de libre mercado y por una insaciable avidez. La idea de que habíamos entrado en unaépoca postmoderna, en la cual los viejos temas de la razón y la revolución carecían de validez, fue bien acogida, y esto se debió en gran parte a que correspondía a la experiencia de una generación de profesionales que ascendían en la escala social y que habían renunciado a los sueños juveniles de un cambio político radical en favor de una cultura de ostentoso consumo. Hoy en día, al menos en EuropaOccidental y en Norteamérica, la situación económica y política es muy diferente. Lo que los japoneses llamaron la "economía-burbuja" estalló por fin, como sucede con todas las bonanzas basadas en la especulación. Las naciones avanzadas se precipitaron hacia la tercera recesión de importancia en los últimos veinticinco años. La euforia que rodeó el fin de la guerra fría y el hundimiento de losregímenes de Europa Oriental y de la Unión Soviética, sumada a la creencia de que el capitalismo liberal podía construir ahora un "nuevo orden mundial", se disolvió pronto debido a la caída de la economía y al estallido de encarnizadas guerras en varios de los antiguos países "socialistas". Sin embargo, creo que los problemas filosóficos, históricos y estéticos que se exploran en el libro ameritantodavía su discusión. En primer

lugar, como sostiene Jürgen Habermas en El discurso filosófico de la modernidad, la controversia en torno al tema se ha prolongado por más de ciento cincuenta años, desde el colapso del sistema hegeliano. El debate alrededor de las doctrinas de Nietzsche y de Heidegger, que constituyen el núcleo del postmodernismo, se ha vuelto demasiado intenso para verseseriamente debilitado por cambios a corto plazo en la coyuntura económica y política. El problema de saber si debemos rechazar la modernidad y buscar nuevos recursos filosóficos y culturales en el pasado, o radicalizar la modernidad a través de una transformación social que realice la promesa de una sociedad libre y racional, no ha terminado aún. En segundo lugar, los temas postmodernistas continúaninspirando muchas de las controversias actuales, como puede ilustrarse con dos simples ejemplos. El famoso anuncio del fin de la historia proclamado por Francis Fukuyama oculta, bajo su mensaje superficial, un extremo triunfalismo capitalista y un pesimismo cultural subyacente que representa una versión neoconservadora de temas popularizados por Baudrillard y otros escritores de la misma especie,cuyas obras proclaman la existencia de un mundo "posthistórico" desprovisto de significado, en el cual las formas del consumo privado buscan, probablemente sin éxito, llenar el vacío que deja la desaparición de las grandes contiendas metafísicas y políticas que conforman el contenido de la historia. Por otra parte, la "política de la identidad", tan en boga entre los intelectuales de izquierda, es...
tracking img