Fernando gonzalez

7 La filogénesis de la inteligencia humana: ¿una búsqueda imposible?
Camilo José Cela Conde, Atahualpa Fernández, Marcos Nadal, Miquel Àngel Capó y Catalina Ramis Universidad de las Islas Baleares

Si supiéramos lo que es la inteligencia, ya sea animal o humana, podríamos plantearnos tal vez rastrear su evolución. Lo cierto es que el requisito previo no se cumple. “Inteligencia”, de la mismamanera que “mente”, “pensamiento”, “voluntad”, “intención” y la mayor parte de las palabras que utilizamos para hablar de las acciones corrientes de cualquier ser humano son conceptos de sentido común. Los utilizamos aceptando la vaguedad de su significado en la medida en que, haciendo uso de la introspección, todos somos capaces de entender a qué se refieren. Definen, pues, una condición, unamanera de ser y obrar como “humano”, que los filósofos llevan siglos utilizando a guisa de punto de partida para construir los sistemas ontológicos de que se ocupa la antropología filosófica. El sentido técnico de “inteligencia” –o de cualquier otro de los términos mencionados– es otro. El autor que ha buceado con mayor profundidad y sutileza en los fenómenos mentales humanos buscando realizar unmodelo técnico de su estructura, Noam Chomsky —–siguiendo a Hilary Putnam—–, sostiene incluso que cuando nos referimos a esos aspectos de lo que supone un “ser humano” no es posible ir más allá de la folk psychology, es decir, de las aproximaciones de sentido común (Chomsky, 1992). Pero, si es así, entonces ni siquiera el punto de partida está bien definido. ¿Cómo podríamos avanzar en la búsquedafilogenética de algo que no sabemos lo que es? Por fortuna, las ciencias cognitivas vienen en nuestra ayuda. Gracias a ellas contamos con una definición técnica de “mente”. La mente es un estado funcional del cerebro, cosa que nos permite no sólo establecer los correlatos cerebrales del lenguaje sino también los de otras facultades mentales. La inteligencia cabe entenderla, por tanto, como unadeterminada forma de encadenar: 1) informaciones perceptivas —–inputs—–, 2) elementos existentes en el almacén de la memoria para dar sentido a esas percepciones y, por fin, 3) acciones motoras —–outputs—–. Dicho así, el esquema parece muy simple pero no lo es. El modelo de atribución de estados mentales a otros seres para valorar sus actitudes y sus posibles reacciones a nuestras respuestas motoras, esdecir, la llamada teoría de los sistemas intencionales que enunció el filósofo Daniel Dennett (1981, 1987), indica que ciertos primates entre los que nos encontramos —– pero no solos—– alcanzan estadios muy complejos de orden intencional. Poco a poco comenzamos incluso a entender cómo son los correlatos cerebrales de tales procesos cognitivos. Luego volveremos sobre ellos. ¿Cantamos victoria ya?Ni por asomo. Puede que sepamos acotar más el campo de la inteligencia pero eso no significa poder decir cómo evolucionó.
Patricia Teixidor 9/5/05 17:20 Eliminado: 10

Dar por buena una afirmación y explicarla describiendo la manera como se produjo su tránsito filogenético son propósitos muy diferentes. No cuesta mucho trabajo aceptar que la vida comenzó en este planeta hace cerca de 3 500millones de años, pero de ahí tampoco se deduce que sea fácil indicar cómo aparecieron las primeras moléculas autorreplicantes. De una manera parecida, no cuesta ningún trabajo aceptar que la mente humana incluye la autoconsciencia. El mismo Descartes construyó su sistema filosófico a partir de esa afirmación axiomática que el filósofo francés consideraba evidente en sí misma. Pero explicar cómo seprodujo la evolución del conjunto mente/cerebro hasta llegar a las capacidades humanas que denominamos con mayor énfasis “inteligentes” – como el lenguaje de doble articulación, la moral compleja y la estética a guisa de rasgos propios y distintivos de esa forma de ser de Homo sapiens– plantea dificultades ingentes.

La inteligencia operativa: talladores de piedras
Si, por simplificar el...
tracking img