Filosifia para bufones

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Pedro González Calero

Filosofía para bufones

    
PRÓLOGO
    
    Cuenta la leyenda que Crisipo, uno de los filósofos más importantes del estoicismo antiguo, apasionado de la lógica, pero también del humor, murió de un ataque de risa al ver a un asno comerse unos higos, echar unos tragos de vino y, tras ello, tambalearse como un borracho.
    En honor a Crisipo y a otros filósofosbienhumorados, este libro trata de rescatar las muestras de humor que nos ha dejado la historia de la filosofía, pero también las bromas de que han sido objeto los filósofos y sus ideas (tal vez burlarse de la filosofía también sea, como dijo Pascal, hacer filosofía).
    Muchas de estas bromas y anécdotas fueron reales, pero otras han sido inventadas en algún momento de nuestra tradición cultural ydesde entonces es difícil separarlas de la imagen que proyectan los filósofos a los que fueron atribuidas. De todos modos, el autor de este libro no inventa nada (si es que ello es posible) y su aportación se limita a proporcionar, cuando lo cree oportuno, un contexto filosófico a las bromas seleccionadas, permitiéndose, de vez en cuando, alguna que otra licencia en la forma de exponerlas. De labibliografía utilizada queda constancia en las páginas finales.
    
    Aunque no creo que se pueda decir que ésta sea una obra seria de filosofía, como la que Wittgenstein creía que podía escribirse a base de chistes, lo cierto es que, entre burlas y bromas, este libro ofrece un pequeño repaso a la historia de la filosofía, mostrando en ocasiones la cara cómica de algunas controversiasfilosóficas, de manera que el libro bien podría haberse titulado Breve historia bufa de la filosofía.
    Y eso que, ciertamente, la filosofía no es una disciplina pródiga en humor. A no ser que uno piense, como Bertrand Russell, que «todo acto de inteligencia es un acto de humor». Pero, aunque en filosofía no abunden los Chaplin, los Keaton, los Popoff, ni los Charlie Rivel, tampoco han faltado en sucarpa notables familias de humoristas. En la Antigüedad destacaron sobre todo los cínicos y los cirenaicos. Los más famosos fueron Antístenes, Diógenes de Sínope y Crates entre los cínicos, y Aristipo entre los cirenaicos. Todos ellos discípulos traviesos de Sócrates, siendo Diógenes tal vez el más travieso de todos. No en vano, Platón dijo de él que era un «Sócrates enloquecido». Por cierto que,gracias a otro Diógenes, Diógenes Laercio, nos han llegado muchas de las simpáticas anécdotas que la tradición ha atribuido a éstos y a otros filósofos de la Grecia antigua.
    Después de ellos, los más dotados para el humor fueron Voltaire en el siglo XVIII, Friedrich Nietzsche en el XIX y Bertrand Russell en el siglo XX. Precisamente uno de ellos, Nietzsche, fue quien escribió que el hombre es elanimal que sufre tan intensamente que ha tenido que inventar la risa. Por lo demás, al autor de Así habló Zaratustra le encantaban las bromas: «Yo me cuento a mí mismo tantos chistes idiotas -dijo-, se me ocurren tantas payasadas, que a veces me pongo a reír socarronamente durante media hora en plena calle». Recordemos que en sus últimos días de lucidez se le ocurrían bromas como convocar uncongreso ficticio de casas reales europeas, con «una proclama para aniquilar a la casa Hohenzollern, esa raza de criminales e idiotas escarlata».
    Seguramente Nietzsche se hubiera podido reír un buen rato con muchas de las bromas que se cuentan en este libro, algunas de las cuales, las referidas a la filosofía antigua, él ya conocía. ¿Y tú, lector, estás dispuesto a reírte con los extravagantesaciertos y los disparates lógicos de estos locos filósofos?
    
FILOSOFÍA ANTIGUA
    
DEL MITO AL LOGOS
    
    Según Aristóteles, la filosofía surge de la admiración que los hombres sienten ante el mundo. Es el asombro que experimentamos ante el espectáculo enigmático que despliega el universo lo que nos mueve a filosofar. Pero, como el propio Aristóteles se encargó de indicar, ése es...
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