Harry potter y el principe mestizo

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HARRY POTTER Y EL PRINCIPE MESTIZO

- Capitulos: 1. El Otro Ministro 2. Spinner's End 3. Lo Hará o no lo Hará 4. Horace Slughorn 5. Un Exceso de Flema 6. El desvío de Draco 7. El Club Slug 8. Snape Victorioso 9. El Príncipe mestizo 10.La casa de Gaunt 11. La Ayuda de Hermione. 12. Plata y ópalos 13. El Riddle Secreto 14. Felix Felicis 15. La Promesa Irrompible 16. Una Navidad muy Fría 17. El recuerdo de Slug 18. Sorpresa de Cumpleaños 19. Seguimientos de Elfos 20. El Pedido de Lord Voldemort 21. La Habitación Desconocida 22. Después del Entierro 23. Horcruxes 24. Sectusempra 25. La Adivinadora Escuchada 26. La Cueva 27. LaTorre golpeada por el Rayo 28. La Huída del Príncipe 29. El Lamento del Fénix 30. La Tumba Blanca

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Capítulo 1: El Otro Ministro Era cerca de la medianoche, y el Primer Ministro estaba sentado solo en su oficina, leyendo un largo memorandoque se cruzaba por su cabeza sin dejar el más pequeño rastro de entendimiento. Esperaba una llamada de un Presidente de un país muy lejano, y entre preguntándose cuándo el irritante hombre llamaría, y tratando de olvidar recuerdos desagradables de lo que había sido una larga, agotadora y dificultosa semana, no había más espacio en su cabeza para algo más. Lo más que intentó fue enfocar su vistaen las impresiones de la página que estaba frente a él, lo más claro que el Primer Ministro pudo ver era la regodeada cara de sus opositores políticos. Este oponente particular había aparecido en las noticias ese mismo día, no sólo para enumerar las terribles cosas que habían ocurrido la última semana (como si alguien necesitaba que se las recuerden), pero también para explicar por qué cada uno ytodos ellos era la falla del gobierno. El pulso del Primer Ministro se aceleraba ante la gravedad de aquellas acusaciones que no eran ni justas ni ni verdaderas. ¿Cómo demonios iba a hacer el gobierno para detener el colapso de ese puente? Era un ultraje para quien sugiriera que no se habían ocupado de los puentes. El puente tenía unos 10 años, y los mejores expertos estaban perdidos al intentarexplicar por qué se había dividido claramente en dos, enviando una docena de automóviles a las profundidades marinas del río. ¿Y cómo nadie podría atreverse a sugerir que la ausencia de la policía era la causante de esos dos desagradables y bien publicados asesinatos? ¿O que el gobierno debería haber previsto aquel peculiar huracán en el West Country que había casuado grandes daños tanto a personascomo propiedades materiales? ¿Y era su culpa que uno de sus Ministros jóvenes, Herbert Clorkley, eligiera esta semana para actuar tan peculiarmente que ahora estaba pasando más tiempo con su familia? 'Una severa atmósfera ha azotado al país,' había concluído el oponente, apenas consolando su amplia sonrisa. Y, desafortunadamente, esto era perfectamente verdad. El Primer Ministro se sintió a símismo; la gente se veía más miserable que de lo común. Hasta el tiempo era horroroso; toda esta fresca neblina a mitad de Julio ... No estaba bien, no era normal ... Pasó a la segunda hoja del memorando, vio cuán larga era, y trabajó sin ganas. Estirando sus brazos por encima de su cabeza, recorrió su oficina mirando mortificadamente. Era una habitación muy agradable, con un fino hogar-chimenea demármol frente a la gran faja de la ventana, firmemente cerrada para enfrentar el destemporado frío. Con un suave tiriteo, el Primero Ministro se paró y se dirijió hasta la ventana, mirando la delgada neblina que lo presionaba contra el cristal. Fue cuando, mientras permanecía de espaldas a la habitación, escuchó un débil estornudo detrás de él. Sintió frío, cara a cara con su propio reflejo en el...
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