Historia de la television en mexico

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De la televisión entre nosotros
Carlos Monsiváis
Noticiero informativo
El 1 de septiembre de 1950 la televisión mexicana se inicia formalmente al transmitir XHTV–Canal 4 el cuarto Informe Presidencial de Miguel Alemán. El 21 de marzo de 1951 se inaugura el canal 2, propiedad de Emilio Azcárraga Vidaurreta. El 10 de mayo de 1952 comienza XHGC–Canal 5, dirigido por Guillermo GonzálezCamarena. En 1955, al fusionarse los canales 2, 4 y 5, surge Telesistema Mexicano que paulatinamente se extiende en el país. En 1958 comienzan las telenovelas, con Senda prohibida, de Fernanda Villeli. El 8 de enero de 1972, inicia sus labores Televisa, resultado de la unión de Telesistema de México y Televisión Independiente. Sus directivos son Emilio Azcárraga Milmo, Rómulo O’Farrill y Miguel AlemánVelasco. Televisa es —para usar un término modesto— omniabarcante: un número considerable de estaciones de radio, entre ellas la XEW y la XEQ, un conjunto de marcas disqueras, el Estadio Azteca y el equipo América de futbol, una compañía de cine, participación en muy diversas empresas. En 1965 el Pájaro Madrugador, el primer satélite del grupo, se inaugura transmitiendo una pelea de box. Ya para 1968 hay2 millones de aparatos de televisión en el país, y un gasto anual de publicidad de 40 millones. Y gracias sobre todo a la telenovela y a determinados programas cómicos, Televisa se expande en América Latina. Su otro gran asidero son los juegos de futbol.
Políticamente, Televisa responde a los designios de la Era del PRI que se extingue el 2 de julio de 2000 (fecha en que no da inicio la Era delPAN). Se agrede a la oposición y se magnifica todo acto oficial. Durante el movimiento estudiantil de 1968 Televisa invisibiliza a los estudiantes y defiende los actos represivos del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, y esto, más que ningún otro hecho determina el fin de una etapa luego del 2 de octubre al surgir la primera alternativa en forma de duda o reclamo iracundo: “Mienten, las cosas no sonasí, calumnian, ocultan la verdad, tergiversan”. Eso no deriva en fugas masivas de los televidentes, sino en la pérdida de la confianza absoluta, en el desencanto que se extiende hasta volverse, casi institucionalmente, recelo de los vencidos, no por arrinconado menos existente. La feligresía se vuelve, y ya con zonas de excepción, la fanaticada.
La decisión política de la televisión privada (“Soyun soldado del PRI”, afirma Emilio Azcárraga Milmo) es el otro gran elemento de la puerilización de los espectadores. No únicamente la censura “moralista” se opone toda a toda pretensión de madurez (Entiéndase por madurez aquello que confía en la inteligencia y sensibilidad de los espectadores), sino, también, se declara eternamente pendiente la ciudadanía. Y no obstante esto, la modernización dela sociedad le debe bastante al mismo fragmentario y controladísimo; como sea, se filtran o arraigan otras conductas y la normalización de otra vida doméstica. Con lo paradójico o típico del caso, nada pone al día a una sociedad con tanta rapidez como la imitación.
“Un momentito y luego empezamos o seguimos o finalizamos, da lo mismo”
De 1960 a 1990, el ritmo de la televisión mexicana esconstante, no muy imaginativo, sujeto a la censura, imitativo a grados de disciplina férrea. Ya no milagro sino hecho tecnológico, la televisión es lo inevitable: todos poseen un aparato y a éste le dedican el tiempo que, por lo general, antes tampoco se le dedicaba a la lectura. Van surgiendo opciones, canales que compiten con Televisa sin mayor fortuna, y de cualquier manera, y al incrementarse lasopciones se da el salto del “monoteísmo” televisivo al “politeísmo”: el monitoreo o zapping resulta muy pronto el ejercicio compulsivo: “A ver qué más hay”.
Un conocimiento se agrega: la tradición televisiva, de importancia no disminuible, tiende a desvanecerse y sólo se afirma en un punto: la idea de niñez es ya dependencia de la pantalla chica. Ahora, evocar la infancia es decir: “Yo no me...
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