Ignacio pozo capitulo 5

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Facultad de Filosofía y Letras Cátedra: Introducción a la Psicología

APRENDICES Y MAESTROS. La nueva cultura del aprendizaje
Pozo Municio, Ignacio (1996, 1998); Psicología y Educación, Alianza Editorial, Madrid

La representación del conocimiento: los sistemas de memoria
Durante muchos años la psicología científica supuso que los seres humanos, como el resto de los organismos, éramosespejos de la realidad, de la organización de los estímulos y las respuestas en el ambiente, de tal forma que para estudiar el conocimiento no era necesario imaginar ningún tipo de estructuras intermedias entre esos estímulos y respuestas. En la era de la larga “glaciación conductista”, los principios de correspondencia y equipotencialidad de la conducta, presentados en el capítulo 2 y con más detalleen POZO (1989), justificaban una concepción del aprendizaje según la cual bastaba con manipular adecuadamente los estímulos ambientales, los premios y castigos, para lograr cambios correspondientes en la conducta. El sistema cognitivo, la mente humana, si es que existía, era un mero reflejo de la estructura estimular del mundo: “no necesitamos llevar el estímulo al interior del cuerpo, o ver cómose convierte en respuesta, ni el estímulo ni la respuesta están nunca en el cuerpo en un sentido literal. Como una forma de conocimiento, la información se puede tratar más efectivamente como un repertorio comportamental” (SKINNER, 1974, pág. 134 de la trad. cast). Sin embargo, el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información tras la Segunda Guerra Mundial introdujo la preocupación y elinterés por los procesos mediante los que se transmite, codifica y recibe esa información. La radio, la televisión y sobre todo el ordenador requieren estructuras y procesos que trasformen la señal informativa recibida en representaciones inteligibles. Algo parecido debe suceder en la mente humana. La conducta no puede ser un reflejo directo de los estímulos sino de la forma en que se procesan ytransforman. A pesar del desdén con el que el conductismo recibe al nuevo enfoque cognitivo (según SKINNER, 1974, pág. 134 de la trad. cast., “la práctica externa de almacenar y luego buscar se utiliza metafóricamente para representar el supuesto proceso mental de almacenamiento y recuperación de la información”… “La teoría de la información, respecto del comportamiento del individuo, es simplementeuna versión refinada de la teoría de la copia”, a la que aludíamos al analizar la concepción empirista en el Capítulo 2), acaba por imponerse la idea de que son las representaciones del mundo, y no el mundo en sí, las que determinan la conducta. Este interés por las representaciones y la forma en que los sistemas de conocimiento las adquieren, almacenan y recuperan ha supuesto curiosamente unretorno a la cultura de la memoria, pero en un sentido bien diferente al tradicional. En el capítulo 1 veíamos cómo la memoria sirvió tradicionalmente

CAPÍTULO 5: LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA COGNITIVO
Hay que haber comenzado a perder la memoria, aunque sea sólo a retazos para darse cuenta de que esta memoria es lo que constituye toda nuestra vida. Una vida sin memoria no sería vida, como unainteligencia sin posibilidad de expresarse no sería inteligencia. Nuestra memoria es nuestra coherencia, nuestra razón, nuestra acción, nuestro sentimiento. Sin ella no somos nada… La memoria, indispensable y portentosa, es también frágil y vulnerable. No está amenazada sólo por el olvido, su viejo enemigo, sino también por los falsos recuerdos que van invadiéndola día tras día… La memoria es invadidacontinuamente por la imaginación y el ensueño y, puesto que existe la tentación de creer en la realidad de lo imaginario, acabamos por hacer una verdad de nuestra mentira. Lo cual, por otra parte, no tiene sino una importancia relativa, ya que tan vital y personal es la una como la otra. LUIS BUÑUEL, Mi último suspiro

Locke, en el siglo xvii, postuló (y reprobó) un idioma imposible en el que...
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