La beatificación de juan pablo ii

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13. La beatificación de Juan Pablo II

Juan Pablo II era un católico polaco, carismático, intransigente, y un gran líder de masas. Entre sus sombras está su apoyo a Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo, reconocido pederasta, que fue acusado por algunas de sus víctimas, miembros de la congregación y estudiantes de los legionarios. Este pederasta insaciable manteníaademás relaciones sexuales con más de una mujer. En 2009 el Vaticano aceptó que Maciel era padre de una joven española, Norma Hilda Rivas. Su madre, Norma Hilda Baños, quedó embarazada del sacerdote cuando ésta tenía 26 años. La noticia fue confirmada por el portavoz del Vaticano, Paolo Scarafoni. Más tarde se descubrió que este señor era adicto al demerol y a la morfina. Además, también se supo queMaciel recibía donativos de empresarios que no ingresaba en las arcas de su congregación.

Los hijos que tuvo Marcial Maciel con otra de sus mujeres, José Raúl, Christian y Omar González Lara (Blanca Estela Lara Gutiérrez fue su pareja durante 25 años) denunciaron por primera vez, públicamente, parte de la doble vida del fundador de la congregación religiosa más rica y poderosa de la iglesiacatólica en las últimas décadas.

Blanca Estela Lara tenía 19 años de edad cuando conoció a Marcial Maciel. Él le mintió siempre, pues dijo llamarse José Rivas, tener 56 años y ser un viudo que buscaba una muchacha para formar una familia. Ella lo aceptó, porque además el falso viudo adoptó a su primer hijo Omar y le dio sus apellidos.

–Entonces, Marcial Maciel llevaba una cuádruple vida:pederastia, concubinato, drogadicción y estafa. Sin embargo, no parece que el apoyo de Juan Pablo II a un hombre de semejante catadura moral vaya a ser ningún obstáculo a la hora de beatificarlo.

–Este monstruo abusó sexualmente de unos 150 menores entre las décadas de los años 40 a los 70. Todo un récord de maldad, hipocresía y falta de escrúpulos.

El 8 de diciembre de 1997, dos de sus víctimas,José Barba Martín, catedrático del Instituto Tecnológico Autónomo de México, y Juan José Vaca Rodríguez, publicaron en la revista Milenio una carta que días antes habían enviado al papa Juan Pablo II. A consecuencia de ello fueron insultados por “respetables” miembros de la jerarquía eclesiástica. Los católicos mexicanos, hasta entonces orgullosos del fundador de los legionarios, vivieron eldesenmascaramiento de sus delitos como una deshonra para ellos e incluso para su patria. La carta tiene una extensión de doce cuartillas y más que con respeto, está escrita con una especie de “miedo reverencial”, como puede comprobarse por el estilo deliberadamente forzado de estos tres párrafos:

… “Santo Padre, es con voz de la Biblia y apoyados en el espíritu de la tradición cristiana comosolamente deberíamos dirigirnos a Vos, para pedir justicia y que, como reza el título de vuestra carta encíclica homónima [Veritatis splendor, 1993], el esplendor de la verdad se manifieste más allá de todo cálculo de interés humano. … Nos acercamos, pues, sin temor de no llegar a ser reconocidos u oídos, no obstante las cerradas barreras con que a veces el mismo Vicario de Cristo se ve cercado cuando esun grupo menor, sin poder político, económico, social o eclesiástico, el que intenta hacerse escuchar por encima de fuerzas establecidas de la naturaleza mencionada”…

…”Quienes ahora Os escribimos somos varios hombres cristianos, doblemente víctimas en dos claras épocas de nuestra vida: primero durante nuestra adolescencia y juventud y, luego, en nuestra madurez, por parte de un sacerdote yreligioso muy allegado a Vos, que repetidamente abusó, antaño, sexualmente y de otras maneras de nosotros, indefensos, lejos de nuestros padres o tutores, en países diversos y lejanos del nuestro”…

…”Si esta carta, como rogamos a Dios, llegare a Vuestras venerables manos y fuere leída, al menos en parte, por Vos, lamentaremos el inevitable dolor que nuestra queja y la exposición de nuestro mal...
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