La mentalidad cambia el significado del esfuerzo

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LA MENTALIDAD CAMBIA EL SIGNIFICADO DEL ESFUERZO

De pequeños nos daban a elegir entre la liebre, talentosa y poco constante, y la tortuga, perseverante y regular. Se suponía que la lección que debíamos aprender era que quien gana la carrera es aquel que avanza lento pero seguro. Aunque, en realidad, ¿le hubiera gustado a alguien ser la tortuga?
No, a todos nos hubiera gustado ser unaliebre menos atolondrada. Nos gustaría ser veloces como el viento y un poco más previsores..., es decir, no echarnos tranquilamente tantas siestas antes de llegar a la línea de meta. Al fin y al cabo, todo el mundo sabe que para ganar es imprescindible cruzar dicha línea.
La historia de la tortuga y la liebre, al tratar de destacar el poder del esfuerzo, daba cierta mala reputación al esfuerzo.Reforzaba la imagen de que el esfuerzo es sólo para los perseverantes y sugería que, en casos excepcionales, cuando las personas con talento bajaban la guardia, el perseverante podía colarse por en medio.

La pequeña locomotora que quería ser mayor, el elefante que se creía feo hasta que encuentra a sus semejantes, el remolcador Scruf-fy que quería tener aventuras pero era un simple juguete... eranpersonajes de cuento graciosos, perdedores frecuentes y nos alegrábamos por ellos cuando tenían éxito. De hecho, sigo recordando e! cariño que sentía por aquellas pequeñas criaturas (o máquinas), aunque nunca me identifiqué con ellas. El mensaje era el siguiente: si eres lo bastante desgraciado como para formar parte de la purria (es decir, si careces de talentos y cualidades), no tienes por quéser un tremendo fracasado. Puedes ser un trabajador voluntarioso y aplicado, dulce y adorable, y a lo mejor, si de verdad arrimas el hombro y aguantas el desdén de los mirones, incluso cabe la posibilidad de que alcances el éxito.
Muchas gracias, pero me quedo con el talento.
El problema es que estas historias lo resumen todo a una única alternativa. O tienes aptitudes o debes emplear tuesfuerzo, Y esto forma parte de la mentalidad fija. El esfuerzo es para aquellos que carecen de habilidades. Las personas con mentalidad fija nos dicen: «Cuando tienes que sudar cinta para hacer algo, es que no sirves para eso. —Y añaden—. A los verdaderos genios todo les resulta fácil.»

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Era yo por aquel entonces una joven profesora adjunta del departamento dePsicología de la Universidad de Illinois. Una noche, a última hora, pasaba por delante del edificio de Psicología cuando me d¡ cuenta de que había luz en algunos despachos de profesores. Algunos de mis colegas estaban trabajando hasta tarde. «No deben de ser tan inteligentes como yo», pensé para mis adentros.
¡Jamás se me ocurrió que podían ser tan inteligentes como yo pero más trabajadores! Paramí, era una cosa o la otra. Y era evidente que valoraba una cosa por encima de la otra.
Malcom Gkdwel!, escritor y articulista de The New Yorker, sugiere que, como sociedad, valoramos los logros naturales y que se consiguen sin esfuerzo por encima de los logros que se consiguen a través del esfuerzo.45
Dotamos a nuestros héroes de habilidades sobrehumanas que los conducen inevitablementehacia su grandeza.

Es como si Midon hubiese llegado al mundo tocando el violín, Michael Jordán regateando y Picasso haciendo garabatos. Un concepto que representa a la perfección la mentalidad fija. Y que se encuentra en todas partes.
Un nuevo informe publicado por investigadores de la Duke University dispara la alarma sobre la ansiedad y la depresión entre mujeres aún no licenciadas queaspiran a alcanzar «la perfección sin esfuerzo».46Están convencidas de que deberían exhibir una belleza perfecta, una feminidad perfecta y una carrera académica perfecta, todo ello sin esfuerzo (o al menos, sin esfuerzo aparente).
Los norteamericanos no son los únicos que desdeñan el esfuer-zo.47El ejecutivo francés, Fierre Chevalier, dice: «No somos una nación de esforzados. Al fin y al...
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