La verdadera lectura juridica

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  • Publicado : 7 de octubre de 2010
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LA VERDADERA LECTURA JURIDICA
Aunque puede parecer un lugar común, la lectura debería gozar de un lugar de privilegio entre los medios de comunicación debido a que hace posible asimilar información al ritmo propio del lector, razonar el mensaje y adquirirlo e interpretarlo de manera personal. Los medios de comunicación masiva tienen la desventaja de que suelen presentar información digerida, decontenido limitado e hiper-simplificado, matizada por el interés comercial y por tanto relativamente ajeno al gusto, interés y necesidades individuales. La lectura permite transmitir información a una velocidad comparativamente mayor, y en mayor cantidad y variedad: fomenta el desarrollo de distintas habilidades del lenguaje, así como capacidades cerebrales, aprendizaje auto-didacta,conceptualización, &c, si se realiza adecuadamente (es decir, enfocándose a la comprensión y a la comprehensión de las diversas facetas del tema).

Para un individuo de cierta estatura intelectual cualquier cosa que se diga en pro de las letras es, al mismo tiempo, redundante e insuficiente. Está de sobra también decir que un abogado debe poseer una refinada capacidad de lectura, y por supuesto de uso de lamisma, aun cuando se pretenda, como es el caso frecuentemente al menos desde los tiempos de Erasmo de Rotterdam, el simple establecimiento de una verdad relativa y escurridiza.

La «lectura jurídica» es una forma especializada de lectura de comprensión (metódica, conceptual, basada en esquemas cognoscitivos, tipo estudio) cuya finalidad es la resolución de un problema jurídico. De aquí que eltema de la capacidad de lectura deberá resultar aun de mayor interés para los estudiosos del Derecho, sobre todo si se considera la complejidad de un momento histórico como el actual.

Si bien a primera vista las ciencias jurídicas parecen tener límites cercanos y relativamente definidos, en realidad sus aplicaciones pueden llegar a ser tan variadas como las actividades derivadas de la psiquehumana. Esa misma diversidad hace que aquellos conceptos vitales para la sociedad tales como el orden, la equidad y el respeto lleguen a adquirir complejidades tremendas, a veces con formas insospechadas. Pero ahí donde se extiende la actividad humana, ahí debe extenderse el Derecho: y en tanto exista esa certeza, definitivamente pueden esperarse cosas buenas del porvenir.

Umberto Eco, en su novelaIl nome della rosa pone en boca de uno de sus más brillantes personajes la idea de que lo que dicen los libros no debe creerse, sino analizarse: ¿Por qué un autor dice lo que dice? ¿Cuál es la experiencia originaria? Debe leerse sin fe, pero considerando que lo posible sea, y con caridad hacia el que creyó esas cosas. No hay que contentarse con las ideas —que son signos o signos de signos—, sinocon la verdad singular y original de las cosas, de aquellas que generan toda la cascada de ideas. Para decirlo escuetamente, lo esencial no es aprender a leer libros, sino desarrollar una capacidad de lectura a toda prueba. Este espíritu rector es de suma utilidad en tiempos como los de ahora, que también están plagados de obras mal escritas, voces y libros vacíos.

La lectura de la realidad—sea esta lo que fuere—, o la «capacidad para determinar las ideas originarias» no solo puede y debe aplicarse ante los escritos; puede y conviene aplicarse ante la televisión, la radio, o ante cualquiera producción cultural, ya que todas ellas son legibles: uno puede leer o rastrear cualquiera cosa siempre y cuando la entienda. Si entre los aspectos básicos de un ser humano realizado se encuentra laadquisición de conocimiento, es evidente que dicha capacidad de aprender es consustancial al hombre y no exterior a él. Dicho de otra manera, las mejores capacidades humanas surgirán cuando se desarrolle la capacidad de desentrañar el conocimiento, independientemente de su origen.

En su sentido original, la palabra idiota (del latín idiota, y del griego idiótis) se refiere a una persona que...
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