Libro patas de perro

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 430 (107304 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 3 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
CARLOS DROGUETT

PATAS DE PERRO

ZIG - ZAG

BIBLIOTECA DE NOVELISTAS

© Empresa Editora Zig-Zag, S. A., 1965.

Derechos reservados para todos los países.

Inscripción Nº 30.604.
Santiago de Chile.
1865.

EMPRESA EDITORA ZIG-ZAG, S. A.

A mis hijos,
Carlos, que busca una vida pura,
Marcelo, que pide un tema puro.

…y ahora dicen algunos que yo me estoy volviendo loco yque el niño jamás existió. Los padres de Bobi se ríen de mí cuando les converso y un día hasta me mostraron la libreta de matrimonio donde constan todos sus hijos, muertos y vivos, pero ningún monstruo, bramó el borracho con miedo u odio. El profesor, con el que me suelo encontrar, me mira sin saludarme y se lleva la mano a la garganta en un vago gesto de dolor. El teniente, cuando me ve en lacalle, me saluda con extraña amabilidad, ya que jamás fuimos amigos, y me pregunta con insistencia, con demasiada insistencia, que cómo me he sentido. Escudero, con el que hablo algunos días, recuerda perfectamente aquel sermón que él disparó a los fieles un domingo del invierno de 1951; dice que Bobi estaba cerca del púlpito bebiéndose sus palabras, comiéndoselas, más bien, como un perro que caza alvuelo su pitanza. Estuvo aquí esta mañana y, respondiendo a mis dudas, me dijo que no les haga caso a Cruz Meneses ni a los padres del niño. ¡Era un gran muchacho!, suspiró…

ESCRIBO para olvidar, esto es un hecho, necesito meter un poco de tranquilidad en mi alma, necesito descansar, necesito dormir, Dios sabe, sólo Dios sabe que hace diez meses que no duermo, aunque él tampoco dormía, bien lorecuerdo. No puedo dormir, no puedo olvidar, no puedo olvidarlo, sólo por eso escribo, para echarlo de mi memoria, para borrarlo de mi corazón, tal vez después decida morirme o no vivir, porque él, su figura menuda y pálida, con ese aspecto sucio del sufrimiento, era lo único que me ataba a este mundo, a esta silla, a este trozo de madera en que escribo, pero lo olvidaré, escribo para olvidarlo,sé que lo destruiré totalmente, como él me destruyó sólo con salir corriendo aquella tarde. Él bien sabía que yo lo necesitaba, sabía, como lo sé yo y me lo digo a veces, que él me necesitaba, que yo era su mundo, como él era el mío. ¿Por qué salió huyendo, entonces, sin siquiera entregarme su mano, sin rozar su rostro fugaz, su puñado asustado de pecas contra mi barba canosa? Yo sabía que él estaballorando ahí afuera, lo presentía, más bien, mientras sentía mis propias lágrimas, días más tarde creía oírlo sollozar todavía en el suelo frío de la cocina, ahí, en ese rincón amable que él limpió con el roce de sus piernas durante muchas noches. Llegó como se fue, sin motivo, sin explicaciones, casi sin lágrimas, sin sollozos, una soledad lo trajo y otra soledad se lo llevó, me he quedado solo,completamente solo, porque ahí está el gastado rincón de baldosas donde dormía, pues nunca quiso usar la cama que juntos fuimos a comprar a la feria, ahí está su plato, duro y hostil de puro inservible, como si él jamás hubiera pasado por el pasadizo, golpeado la puerta de la calle, echado por la ventana su risa, esa risa áspera y desolada, sin embargo alegre, cuando le advertía: ¿Sabes? ¡Mañanaes sábado! Entonces se desgranaban sus risas desde lo alto de las ramas y lo veía revolar y estremecerse sus piernas que rodaban con él por el suelo, ahí está su ropa, sus tejidos de lana para el invierno, sus gorras, sus bufandas. Dios, qué modo de comprarle ropa, qué empecinamiento de conservarlo tibio y preservado junto al fogón, en pleno fuego de la fiebre, qué horror al frío, al espantoso ysolitario frío, al horrible invierno abierto, y comencé a comprarle ropa a montones y él se reía cuando me veía llegar con los enormes paquetes que no cabían por la puerta y se trepaba en ellos y se zambullía en las lanas y los algodones y surgía coronado de listas y de flores de género y de un olor industrial y triste, y aullaba, aullaba como un verdadero perro y me daba miedo y me tornaba...
tracking img